Juan Arturo Contreras Mercader ha identificado una serie de vacíos contractuales recurrentes que las empresas internacionales deberían considerar antes de iniciar operaciones en México. Aspectos como las facultades para firmar, el alcance de las obligaciones, los términos aplicables, la representación, las condiciones de pago y las consecuencias fiscales deben alinearse con la estructura jurídica y los objetivos comerciales de la empresa.
Antes de establecer operaciones en México, las empresas internacionales deben asegurarse de que sus contratos se ajustan a la estructura jurídica bajo la cual operarán. Es fundamental que los documentos reflejen quién puede representar a la empresa, qué responsabilidades asume cada parte y cómo se ejecutará la relación comercial.
Un acuerdo comercial no funciona de manera aislada, sino que debe ser compatible con el vehículo corporativo en México y las facultades de quienes actúan en nombre de la empresa
Contreras Mercader subraya que la preparación contractual se inicia definiendo quién tiene la autoridad para actuar, qué responsabilidades está dispuesto a aceptar, y si el documento realmente responde a las expectativas operativas del negocio. Para ello, las compañías deben considerar operar a través de diferentes figuras jurídicas como sociedades, representantes o apoderados, asegurando que los contratos y la documentación corporativa estén coordinados de manera acorde.
Asimismo, las obligaciones, las responsabilidades, los términos aplicables y las condiciones de pago deben delimitarse claramente antes de iniciar operaciones. Las empresas deben ser conscientes de las implicaciones jurídicas y financieras de sus acuerdos antes de comprometerse.
Además de la perspectiva comercial, los contratos deben analizarse desde un punto de vista fiscal. La forma de pago, la naturaleza de la transacción y la identidad de las partes pueden requerir un minucioso análisis fiscal basado en la legislación mexicana.
Estas consideraciones son más fáciles de manejar antes de establecer obligaciones, sistemas de pago o mecanismos de representación en funcionamiento. Contreras recomienda coordinar la estructura jurídica con los objetivos comerciales y los documentos necesarios para ejecutar la operación con el fin de comprender de antemano las implicaciones del modelo de negocio.
Juan Arturo Contreras Mercader es un abogado corporativo y notario público, ejerciendo desde 2015 y con más de diez años de experiencia en temas corporativos e inmobiliarios. Es titular de la Notaría Pública número 12 del Estado de Quintana Roo, conocida como Notaría 12 Cancún, y su práctica profesional se centra en contratos, poderes, fideicomisos y estructuras corporativas.
