La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha declarado que «el peso de la ley» recaerá sobre las «posibles responsabilidades» derivadas del trágico accidente en la mina de Cerredo, en el concejo asturiano de Degaña, donde cinco trabajadores han perdido la vida. Díaz visitó el lugar del siniestro el lunes 31 de marzo y posteriormente se dirigió a Villablino, en León, donde se ha habilitado un velatorio, y mañana se llevará a cabo un homenaje a los mineros fallecidos.
En sus declaraciones a los medios, Díaz expresó las condolencias del Gobierno de España a los familiares y amigos de los fallecidos y heridos en el siniestro. Afirmó que el Ejecutivo actuará con «absoluto respeto» a la investigación en curso, que tiene como objetivo esclarecer «qué fue lo que pasó» y «cuáles fueron las causas de este siniestro». La ministra remarcó que «en el siglo XXI no puede morir nadie así», señalando la necesidad imperiosa de garantizar la seguridad en el trabajo.
La ministra afirmó que «el peso de la ley va a caer sobre las posibles responsabilidades» que se deriven de la tragedia
Díaz destacó que la situación es «contundente» y expresó que en una mina «nadie se puede enfermar» ni «sufrir lo que ha pasado». La ministra subrayó que es esencial comprender «exactamente qué es lo que estaban haciendo» los trabajadores en el momento del accidente y qué «medios de prevención» y «permisos» tenían para desempeñar su labor en la mina.
El accidente ocurrió en el tercer piso de la explotación del pozo minero de Cerredo, de acuerdo con la información proporcionada por la consejera de Transición Ecológica, Industria y Comercio del Principado de Asturias, Belarmina Díaz. Además, la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, comentó que aunque se están investigando las causas, se está barajando la posibilidad de que se tratara de una explosión de grisú.