El Gobierno tiene previsto presentar este viernes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) su propuesta para reformar la financiación autonómica. Este plan enfrenta la oposición de las comunidades gobernadas por el Partido Popular, así como de las regiones socialistas de Castilla-La Mancha y Asturias. La aprobación del plan dependerá del apoyo de Cataluña y Canarias, necesario para avanzar hacia el Consejo de Ministros.
El Ministerio de Hacienda, liderado por Arcadi España, ha convocado a las comunidades de régimen común para votar sobre esta propuesta. Sin embargo, tanto los partidos populares como las comunidades de Castilla-La Mancha y Asturias han expresado su rechazo, argumentando que el plan fue previamente negociado de manera bilateral con ERC. Según han indicado, se sienten en desacuerdo con un modelo discutido con solo una comunidad autónoma y creen que compromete el principio de igualdad.
Las comunidades populares y varias socialistas rechazan la reforma de financiación autonómica por su negociación unilateral
El ejecutivo de Emiliano García-Page ha reiterado su oposición, señalando que este sistema, consensuado con una sola comunidad, no garantiza la igualdad. De manera similar, Asturias considera la propuesta injusta, aduciendo que no se ajusta a los acuerdos regionales ni trata adecuadamente aspectos como el envejecimiento y la orografía, elementos cruciales en el cálculo de la población ajustada.
La Comunidad de Madrid ha decidido no participar en el CPFF, acusando al Gobierno de Pedro Sánchez de haber pactado el plan de manera unilateral con Cataluña, lo que, según su postura, perjudica la igualdad de los españoles y "blanquea" la deuda generada por gestiones anteriores de los gobiernos independentistas catalanes.
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, se ha manifestado también en contra del modelo, calificándolo de "antimodelo" y alegando que el Gobierno, en su actual situación, no está capacitado para aprobar un nuevo sistema. Según Feijóo, el plan de financiación autonómica responde más a la supervivencia política de Pedro Sánchez que a una verdadera reforma.
Por otro lado, Cataluña y Canarias han mostrado su apoyo al nuevo modelo de financiación. El gobierno catalán, liderado por Salvador Illa, defiende que el acuerdo no perjudica a ninguna comunidad y podría beneficiar a todas. Canarias, por su parte, ha condicionado su voto favorable a que se respeten sus singularidades y se reciban las partidas presupuestadas.
El propósito del CPFF es debatir y votar la propuesta del Ministerio, siendo este un paso hacia su eventual presentación al Consejo de Ministros y, posteriormente, al Congreso de los Diputados. El Gobierno, con el 50% de los votos en el CPFF, necesita solo el respaldo de una comunidad para proceder, un apoyo que, según se anticipa, vendrá de Cataluña y Canarias.
