Las mujeres afganas evacuadas a España tras la caída de Kabul frente a los talibán el 15 de agosto de 2021 enfrentan numerosos desafíos, entre ellos la convalidación de títulos académicos y el aprendizaje del español. Sunita Nasir Tareen, presidenta de la Asociación de Mujeres Afganas en España (AMAE), comparte su experiencia personal subrayando la dificultad de adaptarse a un nuevo entorno mientras una parte de ellas permanece en el país natal.
Sunita llegó a España acompañada de su marido y su hija, pero dejó atrás a sus padres y hermanas. Aunque ha logrado adaptarse al idioma español, reconoce que el proceso no es sencillo para quienes tienen acceso limitado a clases y solo alcanzan el nivel A2, insuficiente para acceder a empleo cualificado. Las mujeres con hijos parecen adaptarse mejor gracias al contacto social que facilita el entorno escolar de los niños.
Desafíos en la convalidación de títulos
Otra barrera significativa es la convalidación de títulos. Muchas mujeres con doctorados o másteres y años de experiencia profesional no encuentran trabajo en su campo debido a la dificultad para validar sus credenciales. AMAE ha gestionado con el Ministerio de Educación la regularización de trece casos, aunque no ha sido un proceso sencillo por la falta de una embajada afgana en España desde 2025.
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Sunita hace un llamamiento para que no se establezcan relaciones diplomáticas con los talibán, y expone las complicaciones documentales que enfrentan los afganos en España, particularmente al intentar obtener la nacionalidad española tras cinco años de refugio. Calcula que aproximadamente 1.000 de los 4.000 afganos protegidos en España se preparan para solicitarla.
Visados humanitarios y situación en Afganistán
La situación de mujeres afganas esperando visados humanitarios en Pakistán o Irán preocupa a la AMAE. Estas mujeres, en una desesperada espera, enfrentan el riesgo de ser devueltas a Afganistán sin pasaporte vigente, lo cual complicaría aún más su situación. Pese a las dificultades, el esfuerzo de las asociaciones ha permitido que un pequeño número de mujeres reciban estos visados cada mes.
En Afganistán, las niñas enfrentan restricciones educativas bajo el régimen talibán. Algunas intentan continuar aprendiendo a través de internet pese a los cortes de luz y el miedo a represalias. Aunque agradecen los esfuerzos del Gobierno español, desde la AMAE enfatizan la necesidad de acciones concretas que faciliten el acceso de más mujeres a visados estudiantiles.
Sunita Nasir Tareen, quien ha encontrado empleo como ingeniera y ha podido integrarse gracias a un entorno laboral diverso, vive con la preocupación de sus hermanas y sobrinas atrapadas en Afganistán. La imposibilidad de escolarización para ellas y la disparidad en las oportunidades entre niños y niñas en su familia la afectan profundamente. A pesar de tener una vida estable en España, sus pensamientos siguen con quienes permanecen en su país, un hecho que enfrenta con ansiedad y tristeza.
