La Comisión Europea ha decidido, este lunes, no emitir una respuesta inmediata al reciente anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que implica la revocación de permisos para exportar petróleo de Venezuela a varias compañías, entre ellas Repsol. La decisión está motivada por la necesidad de obtener la «imagen completa» sobre el alcance de otras medidas que la Administración estadounidense está preparando para esta semana.
Olof Gill, portavoz comunitario de Comercio, destacó la importancia de ser «pacientes» hasta que todos los detalles sobre las acciones que se esperan en Washington sean claros, indicando que esto permitirá ofrecer mejores indicaciones sobre el rumbo de las decisiones que se tomarán. La Administración Trump ha notificado a la petrolera Global Oil, a la francesa Maurel et Prom y a Repsol que deberán cesar sus operaciones en Venezuela a más tardar el 27 de mayo, según ha informado la agencia Bloomberg. Fuentes cercanas a Repsol confirmaron a Europa Press la recepción de esta carta.
Bruselas actúa en nombre de los 27 en materia comercial
La reacción de Bruselas ante las políticas proteccionistas de la administración Trump no es nueva. Hace unos días, la Comisión Europea pospuso las medidas de represalia que se contemplaban contra los primeros aranceles impuestos al acero y al aluminio hasta mediados de abril, con el fin de calibrar mejor la respuesta. El plan inicial incluía la activación de un paquete de aranceles de 8.000 millones de euros desde el 1 de abril, seguido de otro que podría alcanzar los 18.000 millones el 13 de abril.
Finalmente, se optó por sincronizar la implementación de ambos paquetes a mediados de abril. Esta estrategia permitirá no solo evaluar el impacto de los «aranceles recíprocos» esperados de Estados Unidos, sino también ofrecer más tiempo para negociar una solución más adecuada y explorar otras alternativas de respuesta.