Los costes directos de construcción en edificación residencial experimentaron un incremento del 4,2% en 2024, marcando un repunte tras el leve descenso del 0,9% registrado en 2023. Desde 2020, los costes han acumulado un aumento cercano al 40%, según el Índice de Costes Directos de Construcción de ACR, una entidad especializada en construcción industrializada. El índice se sitúa en 175,86 puntos en 2024, frente a los 168,78 puntos del año anterior y los 126,99 puntos de 2020.
El director general de ACR, Guillermo Jiménez, señala que el principal motor de este nuevo aumento son los costes de la mano de obra, que siguen subiendo debido a la escasez de profesionales cualificados, junto al aumento de la demanda de trabajadores motivada por el incremento de nuevas obras iniciadas. Además, se ha observado un encarecimiento de materiales críticos, como el hormigón, el acero corrugado y morteros de cemento. De este modo, el índice retoma la tendencia alcista que ha caracterizado la última década, exceptuando la crisis sanitaria de 2020, cuando se dio una caída del 2,4%.
La fuerte escalada de precios entre 2021 y 2022 fue notable, con incrementos del 19% y 12,7%, respectivamente
En 2024, las partidas que experimentaron mayores caídas fueron la de impermeabilización y cubiertas con -9,6%, vidriería -9,2% y divisiones interiores -6,9%. Por el contrario, los precios de aparatos sanitarios y grifería (+4,7%) y carpintería exterior (+4,4%) fueron las que más aumentaron durante este periodo.
Perspectivas para el futuro en el sector de la construcción
ACR prevé que la tendencia de aumento en los costes de construcción se mantenga en los próximos meses, impulsada por el aumento continuo en los precios de las materias primas y la posible repercusión de las incertidumbres en el panorama geopolítico internacional. Además, la prevista activación de nuevos proyectos podría intensificar las tensiones en la disponibilidad de personal y medios para la ejecución de obras.
La escasez de profesionales no solo incrementa los costes, sino que también ralentiza la construcción de viviendas
En este contexto, Guillermo Jiménez subraya la creciente brecha entre oferta y demanda en el sector inmobiliario, un desafío para el acceso a la vivienda en España. Para abordar esta situación, se considera necesario aumentar la proporción de nuevos proyectos de construcción industrializada, que permiten ejecutar un 25% a 30% más rápido y requieren entre un 50% y 70% menos de personal in situ.
El Índice de Costes Directos de Construcción de ACR se fundamenta en los precios de los materiales de construcción, su elaboración y la mano de obra necesaria para su instalación. Estos costes representan aproximadamente el 80% del importe total de una obra.