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Cristian Rovira (Sifu): «El Gobierno debe obligar a las empresas a contratar a un 2% de personas con ...

Por María Nogales

“El miedo a contratar a personas con discapacidad es mayor que los incentivos gubernamentales para su contratación” 

Las personas con discapacidad aún se enfrentan a numerosas barreras que abarcan mucho más de lo que afecta a sus capacidades. Una de ellas es la del empleo. En 2022, tan solo un 1,57% de las personas afiliadas a la Seguridad Social en España pertenecían a este colectivo, un porcentaje que solo creció un 0,05% en todo el año.  

Capital charla con Cristian Rovira, presidente de la Fundación Grupo Sifu, una entidad sin ánimo de lucro con más de 10 años de trayectoria que tiene como objetivo promover y fomentar la integración social e inserción laboral de las personas con discapacidad.  

¿En qué punto se encuentra España en cuanto a la empleabilidad de las personas con discapacidad? 

Nos encontramos con una cifra que no es buena. Solo una de cada cuatro personas con discapacidad son personas activas, lo que equivale a una tasa de actividad muy baja. El desempleo de las personas con discapacidad siempre duplica al de las personas sin discapacidad. A medida que va mejorando la tasa de empleo, también mejora la de las personas con discapacidad, pero acostumbran a ser las últimas en entrar en el puesto de trabajo en las diferentes crisis que ha habido y las primeras en salir.  

¿Y en comparación con el resto de Europa? 

Europa va a diferentes velocidades. En la Europa de los 15, España estaba por debajo de la media y, ahora, con las nuevas incorporaciones que ha habido (que son países menos desarrollados), nos hemos puesto a la media de la UE. Pero no nos hemos puesto tanto por cosas buenas que hayamos hecho, sino porque la incorporación de otros países que tenían tasas mucho peores que las nuestras ha provocado que nos pongamos en la media.

Desde el punto de vista del tejido empresarial, ¿cómo se puede mejorar la empleabilidad de este colectivo en España? 

La actual Ley General de Discapacidad, que obliga a las empresas de más de 50 trabajadores a tener un 2% de personas con discapacidad, se cumple poco. Hay un 75% de empresas que no cumple, España es un país de pymes. Otros países europeos están bajando esa ratio para ponerla a partir de 40 o a partir de 30 trabajadores, porque bajando esa ratio obligas a más empresas a contratar. Esa es una buena labor y algo que se podría hacer.  

La verdad es que la mayoría de las empresas que prueba a contratar personas con discapacidad están o satisfechas o muy satisfechas. Pero hay un miedo a probar, a saber cómo funcionarán, a si lo podrán hacer o no lo podrán hacer… Hay miedo al desconocimiento.

“Hay que ayudar a que las personas con discapacidad puedan tener una buena formación para acceder al empleo de calidad” 

Entonces, ¿cumplen realmente las empresas con la obligación de contratar a un 2% de personas con discapacidad? 

Cada vez se cumple más y no porque haya inspecciones y sanciones, porque, desgraciadamente, son multas muy bajas. La palanca que más ayuda a que se cumpla es que, en el caso de no cumplir con ese porcentaje, la empresa tiene prohibida la contratación pública. Al no poder ir a concursos públicos, hay muchas empresas que intentan cumplir para poder acceder. 

A nivel gubernamental, ¿qué hace falta para que las personas con discapacidad gocen de un mayor número de oportunidades?  

Se están poniendo recursos para la contratación de personas con discapacidad, pero, lamentablemente, hay una correlación que dice que, por muchos incentivos que se den para contratar a las empresas, no se incrementa la tasa de actividad de las personas con discapacidad. 

Lo que sí ocurre es que, cuanto más impulsa el Gobierno políticas acerca de las actividades del empleo, más ayudan a la contratación de personas con discapacidad. Pero yo insistiría en que cuando se hace una ley, se haga para cumplirse. Sería conveniente que, ya que hay una ley tan antigua, que lleva más de 40 años, que fuese de único cumplimiento y que la gran mayoría de empresas lo cumpliesen y consiguiésemos bajar la ratio de 50 empleados. 

¿Y por qué no existe esa correlación entre en número de incentivos para la contratación y la tasa de actividad de personas con discapacidad? 

El miedo a la prueba es más elevado que el incentivo que te proponen. Entonces, el desconocimiento, el miedo a si esta persona funcionará, el miedo a si esta persona se acoplará, es mayor que el incentivo que me pueda dar. El tema es cómo animamos a la gente a que pruebe y lo mejor es hablar, tener experiencias con otras empresas que lo hayan hecho.  

Nosotros estamos ahora con una iniciativa, que es crear una empresa de trabajo temporal (ETT) social, porque así las empresas lo tienen mucho más fácil para decidir si quedarse o no con ese trabajador. Son iniciativas que estamos haciendo para intentar que las empresas hagan esta prueba y se puedan quedar. 

El gobierno aprobó el pasado año la Estrategia Española de Discapacidad 2022-2030. ¿Qué esperan de ella? 

Está poniendo las bases a acciones que lo que tienen que hacer es ayudar a que cada vez más empresas contraten, pero las empresas públicas tienen que reservar el 3% de plazas para personas con discapacidad y no se está cubriendo. Lo quieren incrementar al 5%, pero si no se cubre ese 3%, tiene poco sentido. Lo primero que hay que hacer es ayudar a que las personas con discapacidad puedan tener una buena formación, para poder acceder a las oposiciones y a los servicios públicos.

“Debemos construir una sociedad inclusiva, donde personas con y sin discapacidad sean capaces de hacer un mundo mejor para todos” 

¿En qué sectores hay mayor empleabilidad de personas con discapacidad? ¿Cuáles están todavía ‘a la cola’ en este sentido? 

La formación va muy relacionada con el tipo de trabajo. Si hacemos un recorrido rápido por la palabra ‘discapacidad’, nos encontramos que la LISMI, la Ley de Interacción Social de Minusválidos, habla de los ‘menos válidos’. De los minusválidos en los años 90, pasamos a los disminuidos, que son las ‘personas menores’. Y, a finales de los 90, principios del 2000, empieza ya la palabra discapacidad, que quiere decir que hay unas capacidades que tienen y otras no. Y ahora ya se habla de diferentes capacidades.  

Y claro, los minusválidos no iban al colegio y se quedaban en casa. En los disminuidos empieza a haber un acceso a la formación y con las personas con discapacidad ya hay una formación inclusiva realmente ya casi normalizada. Con esto, ¿qué nos encontramos? Encontramos un volumen importante de gente mayor de 45 años con muy pocos estudios, con lo cual, tienen que realizar tareas de poco valor añadido, porque no tienen esa formación.  

Cada vez más, nos encontramos con personas con mayor formación que pueden tener más capacidad. Con lo cual, si ahora cogiésemos la media, nos encontraríamos con un porcentaje importante haciendo acciones de poca capacidad, porque han tenido poca formación y eso les ha provocado no poder acceder a cursos de baja calidad y mejor remunerados. Esto cambia, porque cada vez hay más acceso a formación, más acceso a bachillerato y a ciclos universitarios, lo que permite a las personas con discapacidad tener salarios medios más elevados. 

El Grupo Sifu trabaja en la inclusión de personas con discapacidad, tanto en España como en Francia. ¿Qué diferencias encuentra entre un país y otro a la hora de desempeñar su función?  

Por un lado, las dificultades de acceso al trabajo son similares en los dos países, pero hay una mayor concienciación en Francia que en España. Realmente hay una similitud entre los países que están más desarrollados en servicios sociales, ya que también están más desarrollados en los derechos y las capacidades de las personas con discapacidad, y los países que están menos desarrollados en servicios sociales tienen resultados menos positivos en las personas con discapacidad. Con lo cual, en este caso, Francia está más desarrollada que nosotros, al igual que Alemania, y tiene mejores resultados que nosotros en lo que es el acceso al trabajo de las personas con discapacidad. 

¿Qué países están mejor adaptados, socialmente hablando, a las personas con discapacidad? 

Los países nórdicos, Suecia, Finlandia y Noruega, son los que coinciden con lo que decíamos antes: tienen muy desarrollados sus servicios sociales y, en el ámbito de la discapacidad, tienen muy avanzado el tema de la inserción laboral de personas con discapacidad. De hecho, algunos de ellos no necesitan ni tener una cuota, porque ya de por sí las empresas contratan, porque tienen una sensibilidad.  

Para que la sociedad esté sensibilizada, necesitamos personas sensibilizadas. Y para que haya personas sensibilizadas, es muy bueno que sean personas que, cuando eran alumnos, estuvieran en clase o en cursos con personas con discapacidad, porque eso genera una sensibilidad inclusiva. Luego, cuando son mayores, no tienen necesidad de aprender ninguna discriminación porque no la han tenido, porque ya desde pequeños han vivido este contacto con la discapacidad. 

¿Cómo trabajan desde la Fundación del Grupo Sifu para ayudar al colectivo, más allá del ámbito laboral? 

Tenemos varios proyectos del cual destaco, sobre todo, el proyecto SuperArte, que es el proyecto artístico más importante que se hace en Europa en estos momentos, en el que mostramos la discapacidad de una manera muy diferente. Solo mostramos lo que la gente puede hacer y no lo que la gente no puede hacer, y lo hacemos con una calidad muy elevada. 

Lamentablemente, cuando hablamos de discapacidad, siempre pensamos en poca calidad y poco valor añadido. Incluso la propia televisión nos ha dado los anuncios de “pobre gente, si no puedes ayudarlos tú, pues compra el cupón para ayudarnos”. Nosotros tratamos de crear una imagen diferente, que diga “mira lo que pueden hacer las personas con discapacidad” y vamos a sorprenderte con lo que pueden llegar a hacer. Porque con este efecto sorpresa creemos que podemos ayudar mucho a la concienciación y a buscar y a visualizar un poco cómo creemos que tiene que ser una sociedad, una sociedad inclusiva, donde personas con y sin discapacidad conjuntamente sean capaces de hacer una sociedad mejor para todos. 

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