El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, ha afirmado que la entidad puede ofrecer dividendos significativamente más altos que los previstos en el proyecto de fusión con BBVA. Oliu explicó que, en su opinión, la fusión podría demorar entre dos y tres años, lo que afectaría la capacidad de generar rendimientos a los accionistas. Estas declaraciones se produjeron durante su intervención en la Junta Directiva de Pimec, donde estuvo acompañado por el presidente de la patronal, Antoni Cañete, y el presidente del Observatori de la Pime de Catalunya, Oriol Amat.
El presidente de Banco Sabadell destacó que los dividendos repartidos a cuenta de 2024, que ascienden a 20,44 céntimos por acción, son sostenibles y considerablemente superiores a los que habrían recibido los accionistas de BBVA. Oliu también indicó que no espera que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publique su decisión sobre la fusión hasta abril, agregando que posteriormente será el Gobierno quien imponga condiciones que, a su juicio, disminuirán el valor de la operación. Adicionalmente, Oliu advirtió que, al ser una oferta con cambio de acciones, los actuales accionistas de Banco Sabadell se verían expuestos a mercados como los de Turquía, México o Argentina.
Oliu celebró la decisión de rechazar la primera oferta de BBVA, que estaba valorada en dos euros por acción, subrayando que este martes el valor de cierre fue de 2,63 euros, habiendo alcanzado 2,81 euros el pasado 25 de marzo. «Dijimos que no a una oferta que, evidentemente, sabíamos que podíamos superar por nuestra cuenta», afirmó Oliu, quien también mencionó que la oposición de sus clientes a la fusión había sido notable.
Durante la presentación, Cañete expresó que en la patronal que preside están representados sectores que sufrirían un impacto significativo si se concretara la OPA, señalando que Banco Sabadell se enfoca en soluciones para empresas y pymes. Resaltó que, aunque no es el banco más económico, se distingue por su capacidad para atender las necesidades de los empresarios. Cañete advirtió que la OPA podría reducir la competencia, tal como sucedió tras la crisis de 2008.
Por su parte, Amat ofreció una actualización sobre el informe relativo a la OPA, que previamente puso de manifiesto un impacto significativo en la competencia en el sector bancario. Comparó la situación actual con los acontecimientos posteriores a la crisis financiera de 2008, subrayando que Banco Sabadell ha mantenido un funcionamiento normal y exitoso en los últimos años. Amat predijo una reducción media del 8% en el crédito disponible, incluyendo un posible descenso del 30% en el crédito que actualmente ofrece Banco Sabadell, y una posible clausura de entre 589 y 883 oficinas. Además, se cuestionó sobre el futuro de la generación de valor que ha estado experimentando Banco Sabadell y apeló a considerar las voces de aquellos que podrían sufrir un impacto social a raíz de la OPA.