Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Opinión

Por Redacción Capital

El frío invierno que ya dura cinco años

«El próximo varapalo está apuntando a los llamados ‘ricos’, pero seguro que nos afecta a todos«

Continuamos asistiendo al deterioro económico de Cataluña, que se traduce en cinco años de incertidumbre, mientras asistimos a una básica lucha entre partidos con el único objetivo de ostentar el poder y sumar más del 50%, cuando la realidad social de las encuestas ya pone en evidencia la necesidad de revertir los planteamientos de secesión en Cataluña.

Cataluña es España. Seguir anclados en ideas de independencia es una quimera, que no se puede alargar más en el tiempo, nos perjudica a todos. Por supuesto a los empresarios y al conjunto de la sociedad catalana, pero también a la economía española en general. Creo que este es el matiz que no se está considerando desde la estrategia del actual gobierno, que pone más énfasis en su equilibrio para sostenerse en el poder que en impulsar un verdadero cambio. Y todo ello, claro, que vuelva a permitir a Cataluña situarse a la cabeza económica de nacional.

La brecha es cada día mayor y lo va a ser más aún con la situación geopolítica que vivimos. La inversión va a ser más selectiva y se apalancará ante los escenarios de incertidumbre actual. Los continuos desafíos legales, como por ejemplo los recientes sobre el español en las escuelas, no hacen más que certificar que en Cataluña existe un eje de actuación que pone energía y los recursos en proyectos imposibles como la independencia, lo que a ojos de cualquier experto no hace más que certificar el empobrecimiento lento pero continuo que sufre esta importante región de España. Seguramente hay muchos ejemplos, pero uno de los más sonados es el fracaso de atracción de inversión para el proyecto de la extinta Nissan, que a pesar de ser un reflejo de esta desconfianza, no ha generado la autocrítica necesaria para cambiar la estrategia.

Los continuos enfrentamientos entre los partidos catalanes y la obsesión por el reparto de poder no dejan de sorprenderme. Alguna vez me pregunto si son conscientes de lo que pensará un importante fondo de inversión americano o japones, o una multinacional, cuando asiste a la continua reafirmación de aislar la economía catalana.

Esta situación de enorme inestabilidad es responsabilidad única del Gobierno de la nación por algo tan sencillo como la legitimación de la victoria en unas elecciones, de gestionar España. Y su dejación en todo lo relativo a la defensa del constitucionalismo está suponiendo la aceleración del deterioro. Nada se va a calmar por mucho que se ceda, y el frio invierno llega. Me viene a la mente un párrafo del libro de 1982 de Paul Crutzen y John Birks: “El enfriamiento producirá acumulación de polvo, humo y hollín…”.

España está relativamente menos expuesta al shock de la energía y el gas, pero, en cambio, seguimos asistiendo día a día a la publicación de indicadores económicos negativos, que ya prevén un escenario muy complejo para el 2023, año electoral. De hecho, en un reciente informe de Deutsche Bank afirman que “la recesión será más larga y profunda”, escenario que debería hacer reflexionar a la política catalana para incidir especialmente en la vuelta a la normalidad de Estado y a la eficiencia y efectividad económica de los presupuestos.

La continua deriva de la política catalana daña sobre todo a los ciudadanos, pero también daña a España, y volver a impulsar su recuperación será uno de los retos más importantes del nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo año, que, por cierto, según el letrado de las Cortes, se celebrará como tarde el 10 de diciembre de 2023.

El próximo varapalo está apuntando a los llamados “ricos”, pero seguro que nos afecta a todos por el simple hecho de segmentar la nueva imposición por tramos. La demagogia, lamentablemente solo se cura con el tiempo.

Por Mariano Avilés

La quiebra de la sanidad española

Por Alberto de Rosa

Medicina híbrida, colaborativa y valiosa, claves para la sostenibilidad del sistema

Por João Marques-Gomes

¿Cuál es el coste de un mal tratamiento?

Por Gonzalo Núñez

Por ellos mismos

Únete a nuestra Newsletter

A través de nuestra Newsletter con Capital te hacemos llegar lo más importante que ocurre en el mundo de la #economía, los #negocios, las #empresas, etc… Desde las últimas noticias hasta un resumen con toda la información más relevante al final del día, con toda comodidad.