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Opinión

Por Pablo Crespo

Inversión en tecnología, inversión en salud

“Nadie duda ya que el futuro de la sanidad debe sustentarse en las tecnologías sanitarias”

En agosto de 2021, el Gobierno anunció la puesta en marcha del Plan de Inversiones en Equipos de Alta Tecnología (Plan Inveat) del Sistema Nacional de Salud (SNS), como una de las estrategias e inversiones de su Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, aprobado en abril de ese mismo año. 

La puesta en marcha de un plan como Inveat, dotado con 796 millones de euros para la adquisición e implantación de más de 800 equipos de alta tecnología en hospitales públicos nacionales, ha sido uno de los grandes hitos de la sanidad pública española de los últimos años, porque ha permitido incorporar innovaciones que mejoran los diagnósticos y tratamientos de los pacientes, pero, además, ha corregido parte de la obsolescencia tecnológica de nuestros centros sanitarios. 

Mas de dos años después, el Plan Inveat ha culminado con éxito a pesar de las dificultades que ha habido por la crisis de suministros de componentes electrónicos y materias primas. Nuestros hospitales han ampliado sus capacidades y actualizado su parque tecnológico, y, en definitiva, proveen de una mejor calidad asistencial y seguridad tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios. 

Esta experiencia no debe ser un hito aislado, debe ser un punto de inflexión hacia una nueva cultura de la planificación de las inversiones, de asegurar un parque tecnológico moderno e innovador que mejore la precisión de los diagnósticos y la eficacia de los tratamientos. 

Y es que, a pesar del Plan Inveat, seguimos contando con un parque tecnológico muy obsoleto ya que debe extenderse esta estrategia a otras familias tecnológicas que no se han visto beneficiadas de este plan, pero que son igual de fundamentales para una atención sanitaria segura y de calidad. 

Nuestro sector valora muy positivamente que se estén activando iniciativas como el Plan de Mejoras de las Infraestructuras de Atención Primaria -Minap- que contempla la renovación de equipamiento en centros de salud y consultorios, o el Plan de Acuerdos Marco de Equipos de Alta Tecnología Sanitaria del Ingesa (Amat-i) por el que ya se han anunciado inversiones públicas para la compra de equipos de mamografías y salas de Radiología. 

Más allá de asegurar una mejor y más precisa capacidad diagnóstica y eficacia de los tratamientos, sin duda esta imprescindible y completa renovación del parque tecnológico sanitario también ayudará a conseguir una mayor eficiencia y sostenibilidad medioambiental, un incremento de la digitalización de nuestro sistema sanitario y el mejor aprovechamiento del dato.  

En pleno proceso de transformación del sistema hacia uno más moderno, inteligente y digital, nadie duda ya que el futuro de la sanidad debe sustentarse en las tecnologías sanitarias. El propósito y el compromiso de nuestra industria ha estado, está y estará dirigido a mejorar la salud y calidad de vida de los pacientes, por eso solicitamos inversiones en tecnología sanitaria, solicitamos inversiones en salud.   

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