Viernes, 4 de Abril de 2025

Revista Capital

Juan Carlos Sánchez (GMV): “Las tecnologías digitales de la salud favorecen el tejido industrial, la innovación y la economía”

Por Alejandro Fernández

La sanidad enfrenta desafíos estructurales significativos que requieren soluciones innovadoras basadas en la transformación digital. Factores como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la escasez de profesionales sanitarios exigen una evolución del sistema. En esta entrevista con Juan Carlos Sánchez Rosado, ejecutivo de la división de Salud de GMV, exploramos cómo la digitalización puede mejorar la calidad, sostenibilidad y accesibilidad de la sanidad en España.

¿Cuáles son los principales retos de la sanidad en España?

Los sistemas de salud se enfrentan a un conjunto de fuerzas (políticas, sociales, económicas y tecnológicas) de transformación que ejercen una considerable presión para incrementar el valor añadido en la prestación de servicios de salud y mejorar la atención que reciben los ciudadanos.

El envejecimiento de la población, el aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas, el coste de los nuevos tratamientos personalizados, etc. amenazan con sobrecargar el presupuesto sanitario nacional y su sostenibilidad financiera. A esto se suma la escasez de profesionales sanitarios y la necesidad de integrar tecnologías de vanguardia en un sector tradicionalmente fragmentado. Esto impacta en la calidad de la atención al paciente y en la calidad de vida de la población.

¿Cómo puede la transformación digital ayudar a superar estos retos?

Asistimos a una revolución tecnológica sin precedentes. La interoperabilidad, el tratamiento masivo de datos, la inteligencia artificial (IA), el internet de las cosas (IoT), 5G y las infraestructuras de nube híbrida están revolucionando la sanidad. La transformación digital es clave para optimizar procesos, mejorar la toma de decisiones y personalizar la atención sanitaria.

Las plataformas de datos permiten una mejor gestión de la información clínica y su interconexión, mientras que la IA ayuda a detectar patrones, predecir riesgos y a colaborar con los profesionales asumiendo tareas repetitivas. Tecnologías como la telemonitorización de pacientes crónicos reducen las hospitalizaciones y mejoran la calidad de vida, y la ciberseguridad garantiza la protección de datos sensibles.

Vemos que la tecnología es imprescindible para afrontar los retos actuales de los sistemas de salud ya que tiene la capacidad de mejorar el acceso, la seguridad, la integración, la continuidad asistencial y la calidad de los servicios sanitarios, al tiempo que reducir costes. Además, la utilización de las tecnologías digitales en el sector salud favorecen el tejido industrial, la innovación y la economía del país.

¿Hay algún país cuyo sistema sanitario podríamos tomar como modelo?

Algunos países han avanzado significativamente en la transformación digital de la sanidad, proporcionando modelos a seguir. Estonia es pionera en salud digital con un historial clínico unificado y accesible en tiempo real y Dinamarca es líder en telemedicina con un modelo descentralizado que mejora la comunicación entre pacientes y médicos, mientras que Finlandia es un modelo en la aplicación de la IA y los biobancos nacionales para personalizar tratamientos y detectar enfermedades en fases tempranas.

España ha empezado a adoptar estrategias similares con la Estrategia de Salud Digital y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de Salud de Vanguardia, aunque aún hay margen de mejora.

"La transformación digital es el catalizador necesario para garantizar un sistema sanitario más eficiente, accesible y sostenible"

¿Podría profundizar en el valor de estas tecnologías para el sistema sanitario?

La transformación digital tiene el potencial de revolucionar la salud a través de cuatro pilares clave. El primero son las plataformas de datos de salud, que integran y analizan grandes volúmenes de información clínica de manera eficiente y segura, cumpliendo la regulación de protección de datos (RGPD).

Permiten el acceso rápido a datos clave para la toma de decisiones sobre el paciente y, con los grandes volúmenes de datos de pacientes, se realizan aplicaciones analíticas y de IA para la gestión y la investigación médica, permitiendo el desarrollo de tratamientos innovadores. Por ejemplo, en Finlandia con la plataforma de datos Kanta han reducido en un 25% los tiempos de diagnóstico de enfermedades crónicas y han optimizado la prescripción de medicamentos, ahorrando un 15% en tratamientos ineficaces.

En segundo lugar, la IA predictiva tiene múltiples aplicaciones, desde la optimización de procesos al apoyo al diagnóstico, pasando por la personalización de tratamientos y, en investigación, al acceso avanzado a literatura científica para la identificación de nuevos medicamentos. En Reino Unido, el uso de IA en el sistema NHS ha disminuido un 15% los reingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca. La IA generativa, por su parte, está siendo aplicada en Dinamarca para desarrollar nuevos protocolos clínicos adaptados a las necesidades individuales de los pacientes.

En tercer lugar, la telemonitorización de pacientes desde sus hogares mejora la calidad de vida y reduce la carga sobre el sistema sanitario. Combinada con la telemedicina, los agentes cognitivos y la integración de datos, ofrece una asistencia sanitaria más eficiente mediante la gestión integral de los procesos asistenciales por parte del ecosistema de participantes implicados en el continuo de cuidados. En España, un programa piloto en la Comunidad de Madrid para pacientes con EPOC redujo en un 30% las visitas a urgencias, permitiendo un mejor manejo de la enfermedad.

Por último, destacamos la ciberseguridad. El sector sanitario es un blanco frecuente de ciberataques, comprometiendo la privacidad de datos y la operatividad de los sistemas. A nivel global, están comprometidas más de 100 millones de historias clínicas al año. Es, por tanto, imprescindible incorporar tecnologías que tengan la seguridad como principio de diseño, construyendo sistemas que sean capaces de responder efectivamente ante las amenazas de ciberseguridad.

En Alemania, la implementación de sistemas avanzados de ciberseguridad en hospitales ha reducido en un 40% los intentos de acceso no autorizado. La aplicación de normativas como el RGPD y el Esquema Nacional de Seguridad refuerza la confianza en el uso de herramientas digitales en la sanidad.

En plataformas de datos de salud, ¿cuál es la clave de éxito?

En Europa se están desarrollando plataformas federadas de datos de salud para facilitar el uso de la IA y el análisis avanzado. Estas plataformas deben garantizar datos de calidad, interoperabilidad y cumplimiento normativo (RGPD) a gran escala, enfrentándose a retos como la normalización de formatos y el acceso seguro a la información sin trasladarla. Para ello, es crucial una gobernanza eficiente de los datos, con equipos multidisciplinares y formación adecuada.

GMV ha trabajado en proyectos clave como Harmony, para la normalización de datos, y la implantación de plataformas en el Sergas, la Consellería de Sanitat Valenciana y el Hospital Vall d'Hebrón. Además, ha desarrollado uTile, una solución basada en Privacy-Enhancing Technologies (PET) que protege los datos durante su procesamiento y análisis.

La tecnología uTile ha sido utilizada en el proyecto Tartaglia, que ha permitido la colaboración segura entre hospitales y centros de investigación sin comprometer la privacidad de los datos. Gracias a ello, se han desarrollado modelos avanzados de IA para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como alzhéimer, cáncer de próstata y diabetes, mejorando la precisión médica y la calidad de las imágenes diagnósticas con ultrasonidos, contribuyendo así a la transformación digital en la sanidad. Este proyecto está enmarcado en el programa Misiones de I+D en Inteligencia Artificial de la agenda España Digital 2025.

¿Cuál es la visión de GMV sobre la aplicación de la IA en Salud?

Estamos ante uno de esos raros momentos de la historia en los que una innovación tecnológica tiene el potencial de transformar radicalmente la sociedad. Es una situación similar a la Revolución Industrial, en la que superamos las limitaciones de la fuerza muscular con la máquina de vapor. Ahora estamos en las primeras fases de hacer lo mismo con nuestra capacidad mental, multiplicándola ilimitadamente gracias a las tecnologías digitales.

En sanidad, el Big Data y la IA permiten reducir costes, mejorar la asistencia e impulsar la investigación y la actividad económica. Según estudios de analistas reputados como Frost & Sullivan, Accenture o McKinsey, la IA predictiva puede ayudar a conseguir mejoras de resultados en salud hasta el 30-40% y reducir el 50% del coste de los tratamientos.

En GMV hemos sido pioneros, y tenemos numerosos ejemplos, como el proyecto MedP (Medicina Personalizada) en Canarias y Valencia, con 14 modelos de IA predictiva para triaje, monitorización y diagnóstico y para facilitar la comunicación entre paciente y sistema sanitario. Además, el producto Radiance, certificado en Europa y EEUU para planificación de radioterapia intraoperatoria, aplica IA en procesado de imagen médica para segmentar automáticamente órganos de riesgo.

También hemos desarrollado el sistema de guía uSteer, basado en IA para la obtención de imágenes de ultrasonidos de calidad diagnóstica y desarrollado a partir de proyectos de la Agencia Espacial Europea para la monitorización de la salud en el espacio. El Proyecto MedeA, por su parte, es una plataforma para prescripción personalizada basada en farmacogenética y datos clínicos, desarrollada junto con el Instituto Universitario de Investigación Biomédica de Extremadura (INUBE).

Para garantizar la seguridad y fiabilidad de los modelos de IA, GMV ha desarrollado un modelo de gobernanza de la IA, alineado con normativas internacionales como el EU AI Act, que estamos implantando en nuestra propia compañía y en nuestros clientes. Implantamos sistemas de soporte para gestionar los procesos de gobierno de la IA para que los gestores pueden asegurarse de que los modelos están controlados, son éticos y acordes a la regulación, y los profesionales de la salud pueden confiar en sus recomendaciones.

"Somos pioneros y hemos desarrollado soluciones avanzadas de ciberseguridad desde hace más de 30 años, como Checker, Gestvul y Biolock"

¿Cuál es la propuesta de valor de GMV en el caso de la telemonitorización de pacientes?

La telemonitorización de pacientes debe ir más allá de la simple monitorización de constantes vitales, proporcionando una atención integral tanto para los pacientes como para sus cuidadores. Un sistema eficaz debe incluir planificación, interoperabilidad y captura de datos desde dispositivos médicos, facilitando un seguimiento remoto efectivo y mejorando la continuidad asistencial.

Proyectos europeos como Carematrix y Rosia han demostrado la importancia de diseñar soluciones que optimicen la atención sanitaria, permitiendo definir actividades clave, compartir información relevante y personalizar la asistencia según las necesidades del paciente. Esto permite mejorar la calidad de vida, la rehabilitación y la adherencia a tratamientos.

En este contexto, nuestra plataforma Antari Professional Care ofrece una solución integral para el seguimiento multidisciplinar y personalizado de los pacientes. Permite definir un plan de salud adaptado, integrar datos de diferentes fuentes y combinar la telemonitorización con herramientas de soporte a la decisión clínica. Además, facilita la comunicación entre pacientes y profesionales, promoviendo la autogestión del tratamiento y el empoderamiento del paciente. Su capacidad de interoperabilidad con estándares sanitarios y su enfoque centrado en el usuario hacen de Antari una herramienta clave en la transformación digital de la asistencia sanitaria.

La ciberseguridad es una preocupación constante, ¿qué propone GMV específicamente en Salud?

El modelo de salud digital ha ampliado los desafíos en ciberseguridad, ya que no solo deben protegerse los hospitales y centros asistenciales, sino también el flujo de información entre todos los actores del sistema sanitario. Este entorno interconectado ha generado más frentes de ataque para los ciberdelincuentes, quienes utilizan tácticas cada vez más sofisticadas. Además, los dispositivos sanitarios físicos y digitales representan una vulnerabilidad crítica. Muchos operan con sistemas obsoletos que no reciben actualizaciones de seguridad, mientras que los dispositivos personales pueden ser manipulados a través de actualizaciones OTA (Over the Air).

La ciberseguridad en salud debe abordarse desde el diseño hasta la fase operativa, implementando medidas como sistemas de encriptación, segmentación de redes, autenticación multifactor, monitorización en tiempo real y planes de recuperación ante desastres.

GMV lleva desarrollado soluciones avanzadas de ciberseguridad desde hace más de 30 años, protegiendo infraestructuras críticas con herramientas como Checker (usado en 300.000 cajeros automáticos), Gestvul (gestión de vulnerabilidades en grandes redes) y Biolock (seguridad en estaciones de trabajo de centros de control). Además, gestionamos la ciberseguridad de infraestructuras tecnológicas críticas de clientes públicos y privados para garantizar el cumplimiento normativo con estándares como el Esquema Nacional de Seguridad, GDPR y NIS2.

Ejemplo de nuestra experiencia es el contrato con el Servicio de Salud de Castilla y León, donde gestionamos servicios de ciberseguridad para centros de datos, navegación y correo electrónico. Asimismo, lideramos iniciativas en foros internacionales, como la European CyberSecurity Organization (ECSO), para desarrollar soluciones público-privadas que fortalezcan la seguridad en el sector sanitario.

Con una visión integral y proactiva, la ciberseguridad en salud se convierte en un pilar fundamental para garantizar la continuidad operativa y la confianza en la digitalización del sistema sanitario.

"La tecnología uTile de GMV ha sido utilizada en el proyecto Tartaglia, que ha permitido la colaboración segura entre hospitales y centros de investigación sin comprometer la privacidad de los datos"

Por último, ¿qué próximos desarrollos o lanzamientos prepara GMV?

En GMV tenemos la innovación en nuestro ADN y llevamos 40 años desarrollando soluciones innovadoras. Hacemos nuestros los retos de nuestros clientes, convirtiéndolos en un desafío a nuestra capacidad de innovar. Algunas de las iniciativas de innovación en sanidad incluyen el proyecto SEPI-IA, desarrollado con el Hospital de Bellvitge, que aplica IA para el diagnóstico y clasificación de enfermedades pulmonares intersticiales e incorpora tecnologías de lenguaje natural para extraer información de informes radiológicos.

Por otro lado, GMV ha liderado el proyecto de Computación Cuántica en Industrias Estratégicas (www.cuco.tech), aplicando esta tecnología en sectores como defensa, aeroespacial, finanzas y energía. Basándose en esta experiencia, se ha lanzado una iniciativa piloto en biociencia, explorando aplicaciones en simulación de proteínas, interacción antígeno-anticuerpo y modelización molecular para dianas terapéuticas.

En el ámbito de telemonitorización, se están desarrollando nuevas funcionalidades para mejorar el acceso de pacientes mayores, incluyendo asistentes virtuales con IA generativa, herramientas de planificación inteligente y modelos predictivos de riesgos. Finalmente, GMV sigue avanzando en ciberseguridad y privacidad de datos, destacando la extensión del proyecto Tartaglia, anteriormente mencionado, con la tecnología PET. La transformación digital es el catalizador necesario para garantizar un sistema sanitario más eficiente, accesible y sostenible. GMV está comprometido en liderar este cambio, proporcionando soluciones innovadoras que beneficien a todos los actores del sistema sanitario.

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