Meta ha comenzado a desplegar una de sus apuestas tecnológicas más ambiciosas en Europa: la incorporación de su asistente de inteligencia artificial, Meta AI, en WhatsApp. Se trata de un paso estratégico que puede redefinir la forma en que los usuarios interactúan con la mensajería instantánea y el futuro económico de la compañía y de todo un sector en plena transformación.
Desde finales de marzo de 2025, los usuarios en España ya pueden encontrar en su lista de chats una nueva conversación con un círculo azul: es Meta AI, el nuevo asistente conversacional de la compañía, que llega con capacidades generativas similares a las de ChatGPT o Gemini (Google), pero con una diferencia clave: se integra de forma nativa en las plataformas más utilizadas del mundo. En el caso de WhatsApp, Meta AI funciona como un bot con el que el usuario puede interactuar directamente, hacer preguntas, solicitar recomendaciones o integrarlo incluso en grupos para ofrecer datos durante una conversación colectiva, siempre que se mencione con @MetaAI.
La llegada de esta tecnología a la app de mensajería más popular en España tiene implicaciones que van mucho más allá de la experiencia de usuario. Para Meta, supone consolidar un nuevo ecosistema donde la inteligencia artificial generativa no solo mejora el servicio, sino que abre la puerta a modelos de negocio de alto potencial. Desde la generación automática de contenido, la asistencia a empresas para atención al cliente, hasta futuras integraciones con comercio conversacional o publicidad personalizada, la IA en WhatsApp es, en esencia, una plataforma de ingresos por construir.
Aunque en esta primera fase no están habilitadas funciones como la generación de imágenes (bloqueadas por motivos regulatorios en la UE), se espera que la compañía despliegue progresivamente todo el repertorio de capacidades de su modelo LLaMA (Large Language Model Meta AI), con funciones multimodales e integración con sus otras plataformas, como Instagram y Facebook. Esta visión integrada busca que el usuario pueda, por ejemplo, redactar un texto con IA en WhatsApp y publicarlo directamente como historia o post, difuminando los límites entre aplicaciones.
El despliegue de Meta AI llega en un momento en el que el potencial económico de la inteligencia artificial generativa está en el centro del debate global. En el caso de Meta, la integración de estas funciones es una vía para aumentar el tiempo de uso de sus aplicaciones, fidelizar a los usuarios y desarrollar nuevas líneas de ingresos. La inteligencia artificial puede convertirse en el eje sobre el que gire su futuro más allá de la publicidad, especialmente tras la contención de su apuesta inicial por el metaverso.
En este sentido, el impacto económico se medirá también por el valor que genera a terceros. Pymes, restaurantes, comercios y creadores de contenido podrán utilizar Meta AI para automatizar tareas, gestionar clientes o crear campañas, reduciendo costes y aumentando su competitividad. El propio Mark Zuckerberg ha señalado recientemente que la inteligencia artificial generativa será "la nueva capa de productividad para todo el mundo", y WhatsApp, por su masividad, es el lugar natural donde puede germinar ese impacto.
Por supuesto, este movimiento también reabre el debate sobre la privacidad y la gestión de datos. Meta ha asegurado que el asistente solo accede a los mensajes dirigidos expresamente a él, y que no tiene acceso a conversaciones cifradas entre usuarios. Aun así, organismos europeos estarán atentos a cómo se maneja la información y qué datos son utilizados para entrenar estos modelos, en un contexto cada vez más exigente en materia de protección de datos.
Más allá de lo técnico, lo regulatorio o lo comercial, el verdadero cambio se verá en el día a día de millones de personas. La incorporación de la IA generativa en WhatsApp puede suponer una transformación en cómo nos relacionamos con la tecnología: no solo escribiremos mensajes, también los co-crearemos con una máquina, que estará cada vez más presente, más integrada y, sobre todo, más útil.
Si la inteligencia artificial generativa es la gran revolución tecnológica de esta década, WhatsApp puede ser la vía más rápida para que llegue, literalmente, al bolsillo de todos.