El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, ha viajado a Bruselas para mantener reuniones con representantes de la Comisión Europea. Durante su estancia, Puente expresó su preocupación por los significativos retrasos en los pedidos de trenes que afectan a numerosos países de la Unión Europea. El ministro enfatizó la necesidad de mejorar la competitividad del sector ferroviario europeo en plazos, precios y calidad, para poder estar a la altura de la industria china.
En un encuentro con el comisario de Transporte Sostenible y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, Puente discutió sobre la situación actual y los desafíos del transporte en Europa. En su intervención, destacó la importancia de una actuación conjunta por parte de los Estados miembros para lograr un incremento en la competitividad del ferrocarril. Según un comunicado del Ministerio, Puente manifestó: "Lo que pretendíamos es trasladar al comisario la preocupación en relación sobre todo con los retrasos enormes en los pedidos". Afirmó haber observado esta problemática en prácticamente todos los países de la UE y puso en contexto estas dificultades al compararlas con las acciones de la industria china, que fabrica y certifica trenes más rápidamente.
La industria ferroviaria europea enfrenta enormes retrasos en la fabricación y homologación de trenes, lo que repercute en su competitividad global
El ministro hizo un llamamiento a los 27 países miembros de la UE para que se pongan de acuerdo y reduzcan al máximo esos plazos, con el propósito de hacer su industria más competitiva en todos los aspectos mencionados. Puente tiene previstas más reuniones, entre ellas, con Teresa Ribera, vicepresidenta primera de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, el miércoles. En este encuentro, se buscarán mecanismos para desarrollar acciones conjuntas que fortalezcan el transporte colectivo en términos de expansión, sostenibilidad, eficiencia y competitividad.
Puente consideró fundamental compartir su preocupación acerca de la industria manufacturera de trenes europea, en la que España desempeña un papel relevante. Durante su visita de dos días, espera avanzar en fórmulas que impulsen el sector ferroviario en el continente.
