El último informe 'European Fleet Emission Monitor' (EFEM) realizado por Alphabet, perteneciente al Grupo BMW, revela que el 49% de los gestores de flotas en España confía en que sus vehículos serán completamente eléctricos en el futuro. Sin embargo, la incertidumbre normativa y la previsibilidad del marco regulatorio están llevando a las empresas a planificar sus estrategias de manera más cautelosa.
El estudio destaca que el compromiso con la descarbonización permanece fuerte, aunque con una tendencia más prudente en la implementación de los planes. La toma de decisiones de un 52% de los gestores de flotas se ve directamente afectada por la falta de claridad regulatoria, dividiendo al mercado en tres velocidades de respuesta. Un 14% de las compañías ha decidido acelerar su electrificación para obtener una ventaja competitiva, mientras que un 21% ha optado por posponer decisiones de inversión hasta alcanzar un mayor grado de certidumbre normativa. De otro lado, un 17% se inclina por utilizar vehículos híbridos como una solución de transición a la espera de un entorno regulatorio más estable.
Esta necesidad de cautela ha llevado a un descenso en la integración de la sostenibilidad en la planificación de flotas. Actualmente, solo el 35% de las empresas españolas la considera una prioridad, lo que implica una caída de casi 13 puntos respecto a 2025. Además, la presencia de departamentos internos de sostenibilidad es baja, encontrándose solo en un 24% de las organizaciones, en comparación con la media europea del 35%.
El acceso y conocimiento de las subvenciones públicas también constituye un área de mejora significativa. Aunque el 41% de las empresas españolas reconoce la existencia de ayudas gubernamentales, muchas admiten que no cumplen con los requisitos estatales necesarios para beneficiarse de ellas, en contraste con una media europea del 7%. Además, el 56% siente que está "poco o nada informado" sobre la movilidad eléctrica.
Solo el 23% de las empresas españolas realiza un seguimiento de las emisiones de CO2, 11 puntos por debajo de la media europea, destacando la falta de aprovechamiento de las herramientas tecnológicas disponibles
A pesar de estos desafíos, la confianza a largo plazo en la electrificación de las flotas se mantiene en España. Aunque la fe en una transición total hacia la electricidad ha caído 8 puntos en el último año, casi la mitad de los gestores todavía creen en este futuro. Elementos específicos como la autonomía del vehículo, la infraestructura de recarga y el costo, en menor medida, siguen siendo obstáculos claves para la adopción masiva.
El consejero delegado de Alphabet España, Alberto Copado, ha comentado que, "los resultados de esta edición confirman que el interés por avanzar y la conciencia medioambiental siguen siendo muy sólidos en España", pero reconoce que "las organizaciones demandan cada vez más información, análisis y acompañamiento para tomar decisiones con confianza y certidumbre" en un entorno cambiante.
