La duración media de los contratos laborales registrados en los servicios públicos de empleo en julio se situó en 45,83 días, marcando uno de los registros más bajos para este mes en los últimos 20 años, según datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Desde 2022, esta cifra se ha mantenido en torno a los 45 días, en contraste con años anteriores donde superaba dicho promedio, alcanzando incluso los 73,82 días en 2006.
A pesar de la reforma laboral de 2021, que introdujo sanciones a los contratos de muy corta duración y estableció el contrato indefinido como norma general, esta tendencia de contratos de corta duración persiste. La penalización actual para contratos temporales de menos de 30 días se sitúa en 33,62 euros, un 3,1% más que en 2025. Según el Ministerio de Trabajo, la eliminación del contrato por obra y servicio ha influido en la estadística, ya que representaban cerca del 40% de las contrataciones antes de su eliminación.
En julio de 2026, un tercio de los contratos firmados tuvieron una duración igual o inferior a un mes, demostrando la alta rotación laboral en España
El mes de julio registró un total de 1.587.141 contratos, de los cuales el 38,89% fueron indefinidos y el 61,1% temporales. Un 19,4% de estos contratos duraron menos de una semana y el 5,2% entre 7 y 15 días.
La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha propuesto un sistema bonus-malus como alternativa para reducir la rotación en el mercado laboral. Aunque la reforma laboral ha transformado notablemente la contratación en España, su impacto en la duración de los contratos indefinidos es limitado, con una reducción promedio de 100 días en su duración. Fedea sostiene que parte de los contratos temporales se han convertido en indefinidos, pero persiste la rotación subyacente.
Fedea considera que, aunque la restricción de la contratación temporal fue un avance, no es suficiente. Proponen implementar nuevas medidas, como el sistema bonus-malus, para penalizar la rotación excesiva y premiar la estabilidad laboral.
