Izquierda Unida (IU) ha solicitado al Gobierno que aclare por escrito las medidas que tiene previsto adoptar frente a lo que describe como "formas de guerra híbrida no convencional" por parte de Marruecos, a raíz de la masiva llegada de migrantes a Ceuta. La cuestión principal gira en torno a si se revisará la política de ciberseguridad como un componente esencial de la seguridad nacional y si se aumentará la independencia respecto a Estados Unidos y la OTAN.
En las preguntas registradas en el Congreso, los diputados de Sumar Enrique Santiago, Francisco Sierra y Félix Alonso también quieren saber si el Ejecutivo fomentará la creación y consolidación de empresas españolas de ciberseguridad, priorizando el uso de tecnologías desarrolladas en Europa y en España. Asimismo, están interesados en si el Gobierno impulsará la formación de empresas públicas o de capital mixto, evitando modelos como el de la empresa estadounidense Palantir Technologies.
Además, los parlamentarios preguntan al Ministerio de Defensa sobre posibles revisiones en la política de contratación de armamento para disminuir la dependencia de Estados Unidos e Israel. También plantean la necesidad de redefinir la localización de infraestructuras tecnológicas estratégicas relacionadas con la OTAN, que podrían afectar a la soberanía digital de España.
IU plantea revisiones estratégicas en ciberseguridad y política exterior ante presiones de Marruecos
Con ironía, IU interroga al Gobierno sobre la suficiencia de la iniciativa de la vicepresidenta de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, de crear un canal en TikTok y Meta para combatir la desinformación sobre Ceuta. También indagan sobre si el Gobierno revisará su alineamiento con los marcos europeos, buscando cooperación con los BRICS y otros socios frente a la "dependencia actual" de proveedores de Estados Unidos e Israel.
Los diputados de IU argumentan que la crisis fronteriza en Ceuta debe verse en el contexto de la "guerra híbrida no convencional", una forma de presión "migratoria, diplomática y digital". Ligado a esto, subrayan que Marruecos, con el apoyo de Estados Unidos e Israel, ha perfeccionado tácticas asimétricas para avanzar en sus intereses soberanistas. Creen que el objetivo de Marruecos no es la conquista territorial inmediata, sino la "desestabilización política" y el "chantaje institucional" para obtener concesiones geopolíticas.
IU destaca acciones como la "instrumentalización de flujos migratorios masivos" y menciona el uso del programa israelí Pegasus para espiar a miembros del Gobierno. Además, critican que representantes diplomáticos israelíes califican a Ceuta y Melilla de "enclaves coloniales", en un intento de deslegitimar a Madrid. Señalan que, a cambio de normalizar relaciones diplomáticas con Marruecos, Israel proporciona avanzados sistemas de seguridad y defensa al reino alauí.
Finalmente, IU llama la atención sobre la dependencia de Marruecos respecto a Estados Unidos, su principal proveedor de armamento, reflejando un desafío adicional para la posición de España en materia de ciberseguridad y tecnología.
