Isabel Schnabel, integrante del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) por Alemania, ha manifestado la necesidad de continuar con el aumento de los tipos de interés en la zona euro. Schnabel argumenta que el prolongado conflicto en Oriente Próximo y el robusto estado de la economía de la eurozona presentan riesgos al alza para la inflación.
En una entrevista con Bloomberg, Schnabel advirtió que los precios podrían permanecer por encima del 2% durante un período prolongado debido a los elevados costes de la energía. La funcionaria destacó que esperar a que esta realidad se traduzca en los salarios podría dejar al BCE en desventaja. "Con el tipo de interés oficial actual, es improbable que la inflación vuelva al objetivo a medio plazo, por lo que será necesario un mayor ajuste", afirmó Schnabel.
La representante del BCE resaltó la solidez de los recientes datos de crecimiento económico. Alemania vio una revisión positiva de su Producto Interno Bruto para el segundo trimestre, alcanzando un 0,3%, y el crecimiento de la zona euro fue del 0,4%, a pesar del conflicto en Oriente Próximo. Según Schnabel, aunque se esperaba una economía más débil, los indicadores han mostrado una fortaleza inesperada, influida por la política fiscal, el gasto en defensa y el crecimiento global de la inteligencia artificial.
Los recientes indicadores de confianza sugieren que el crecimiento está ganando impulso, lo que inclina los riesgos para el crecimiento económico ligeramente al alza
En cuanto a la inflación, que subió al 2,9% en julio, Schnabel alertó sobre las persistentes presiones de los precios energéticos, más allá del petróleo, con especial preocupación por el gas natural debido a los bajos niveles de almacenamiento en Europa. "Esto supone un riesgo significativo al alza para la inflación", subrayó.
El BCE ha sido pionero entre los importantes bancos centrales en elevar el tipo de interés en respuesta a la guerra de Irán. Se anticipa que en la próxima reunión de septiembre, donde se publicarán nuevas proyecciones económicas, se determinará si es necesario un aumento en los tipos, que los inversores ya asumen en gran medida, lo que podría llevar la tasa de depósito al 2,5%.
