El Gobierno de Irán ha solicitado a los miembros de Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad que condenen la nueva ofensiva económica de Estados Unidos y se abstengan de aprobar o implementar lo que considera medidas coercitivas unilaterales. Según una carta enviada por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, al secretario general de la ONU, António Guterres, estas medidas representan un acto de terrorismo de Estado por parte de la Administración de Donald Trump.
Araqchi argumenta que estas acciones son un intento de extender las leyes estadounidenses más allá de su jurisdicción legítima y afectan deliberadamente a los civiles al dificultar su acceso a recursos esenciales como alimentos y medicinas. Además, ha señalado que la campaña financiera de Estados Unidos es una desviación del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de octubre de 2018, que ordenaba a Trump retirar sanciones contra las importaciones de bienes humanitarios.
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En su misiva, Araqchi insiste en que el Consejo de Seguridad y los miembros de la ONU deben rechazar las sanciones secundarias de Estados Unidos que buscan forzar cambios en las relaciones económicas legítimas de otros Estados. Además, ha pedido a Guterres que evalúe las consecuencias humanitarias de estas medidas y documente las pruebas para futuras responsabilidades.
Internamente, Irán exige a Estados Unidos que cese sus acciones coercitivas y advierte de que las mismas conllevan una responsabilidad internacional que podría derivar en una compensación por los daños causados. En respuesta a estas tensiones, China ha declarado que tomará medidas para proteger sus intereses económicos, un apoyo valorado por Irán.
En el contexto de una campaña internacional de presión, Estados Unidos ha mantenido conversaciones con otros países, incluyendo a Bahréin. Sin embargo, este intercambio ha sido calificado por Teherán como una parodia, según Esmaeil Baqaei, portavoz de Exteriores iraní, quien ironizó sobre la falta de significativas relaciones económicas entre Bahréin e Irán, y criticó la política de Washington.
