El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha abordado las complejas cuestiones surgidas tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Según Zupiria, este evento ha resaltado la necesidad de organizar la migración de manera que sea asumible y aceptada socialmente, ya que se considera necesaria. Además, subrayó el reto humanitario que esto implica: muy gordo y difícil de atender. En una entrevista en la cadena SER Bilbao, destacó que estos temas seguirán siendo relevantes en los próximos meses.
Zupiria evitó evaluar la actuación del Gobierno central, señalando que se trata de una situación muy complicada. Resaltó la importancia del debate sobre la organización de la inmigración y la función de los servicios de información del Estado. También expresó preocupación por el aspecto humanitario y la reivindicación territorial de Marruecos sobre Ceuta, temas que, según él, se han integrado en la agenda política.
La llegada de migrantes a Ceuta ha abierto un debate sobre la organización de la inmigración y su aceptación social
Además, Zupiria explicó que en Ceuta podrían estar alrededor de 2.000 menores, lo que plantea desafíos humanitarios y la necesidad de identificar, educar y acompañarlos adecuadamente para integrarlos en la sociedad española. "Lo primero, desde un punto de vista humanitario, es buscar la mejor situación y la mejor cobertura para esas personas", afirmó.
Sobre las quejas enviadas al Gobierno central por detenciones de personas que habrían agredido a otros por llevar camisetas de la selección española durante el Mundial, Zupiria indicó que aún no ha recibido respuesta. Señaló la importancia de la coordinación efectiva entre la Ertzaintza, la Policía Nacional y la Guardia Civil, tal como se estableció en el Estatuto de Autonomía.
En términos de seguridad, Zupiria presentó el Plan estratégico de Seguridad Integral 2026-2030, que buscará acuerdos para afrontar desafíos como la pérdida de valores, el respeto a la autoridad y los nuevos riesgos de seguridad. Además, mencionó la necesidad de estar preparados para eventos inesperados como olas de calor o tormentas. Subrayó que la colaboración entre autoridades y ciudadanía es fundamental, aunque reconoció la existencia de grupos que mantienen actitudes antisistema.
Por último, el consejero resaltó el papel crucial de la formación y preparación de la Ertzaintza para enfrentar situaciones que requieran el uso de la fuerza, enfatizando que la mayor parte de su tiempo los agentes se dedica a la prevención y asistencia a la ciudadanía.
