El Juzgado de lo Penal de Ceuta ha ordenado la expulsión de España de once ciudadanos marroquíes tras haber sido condenados a dos años de prisión por un delito de atentado contra agentes de la autoridad. Este fallo tiene relación con un ataque a una patrulla militar del Grupo de Regulares ocurrido en la zona de Benzú. Según la sentencia, la condena de cárcel ha sido reemplazada por la expulsión, y se les ha prohibido regresar al país durante cinco años.
Los condenados admitieron su responsabilidad en los hechos y aceptaron la pena propuesta por la Fiscalía, lo que permitió un acuerdo y evitó un juicio. La resolución judicial detalla que los acusados formaban parte de un grupo de migrantes irregulares que, presuntamente, tenía como objetivo atacar vehículos que pasaran por Benzú. La agresión culminó con un ataque a una patrulla militar, resultando en cuatro efectivos heridos tras el lanzamiento de piedras.
Los acusados formaban parte de un grupo de migrantes irregulares que, presuntamente, tenía como objetivo atacar vehículos que pasaran por Benzú
Tras el incidente, las fuerzas de seguridad procedieron a detener a doce personas. Sin embargo, la situación del duodécimo detenido es distinta, ya que se negó a aceptar el acuerdo de la Fiscalía y afirmó no haber participado en la agresión. Durante su declaración judicial, aseguró que estaba durmiendo durante la intervención policial, lo que le desvincularía de los hechos. Sin acuerdo con la acusación, el juez decidió mantenerlo en prisión provisional mientras se tramita el procedimiento penal y se fija fecha para su juicio.
