Un reciente estudio internacional, con la participación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), ha revelado que más de la mitad de los adultos jóvenes aparentemente sanos presentan aterosclerosis silente. Esta condición, responsable de la mayoría de las enfermedades cardiovasculares, comienza mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas, según el estudio dirigido por el doctor Borja Ibáñez y el doctor Henning Bundgaard. Los hallazgos fueron presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC 2026) y publicados en The New England Journal of Medicine.
El estudio, conocido como REACT, incluyó a más de 16.000 participantes, de los cuales el 57,1% tenía placas de aterosclerosis, sin síntomas ni diagnósticos previos de enfermedad cardiovascular. La aterosclerosis es la principal causa de infartos de miocardio e ictus, y cada año cerca de 20 millones de personas mueren a causa de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo.
El enfoque innovador del estudio sugiere detectar la enfermedad mediante técnicas de imagen antes de que se manifieste, en lugar de basarse exclusivamente en factores de riesgo como hipertensión, colesterol o tabaquismo. De este modo, las intervenciones preventivas podrían ser más precisas, guiándose por la presencia real de la aterosclerosis silente.
El estudio REACT establece un nuevo precedente al sugerir que la prevención cardiovascular debe ser más precisa y personalizada, detectando la aterosclerosis en sus etapas iniciales
Uno de los descubrimientos más impactantes es que la enfermedad afecta ya a uno de cada 13 jóvenes entre 18 y 29 años. Esta proporción aumenta hasta nueve de cada diez en personas de 60 a 70 años. Además, los que tienen aterosclerosis en las arterias coronarias también suelen tenerla en las carótidas o femorales, lo que facilita el cribado con ecografías no invasivas.
El estudio también reveló diferencias significativas entre sexos. Los hombres presentan aterosclerosis desde edades más tempranas, mientras que en las mujeres el aumento se intensifica entre los 40 y 60 años, coincidiendo con la transición menopáusica. Ante estos hallazgos, se subraya la necesidad de desarrollar estrategias preventivas adaptadas al sexo y la etapa vital.
El doctor Ibáñez destaca que métodos tradicionales como el SCORE2 identifican solo a una pequeña proporción de personas con aterosclerosis silente. Propone un cambio hacia una prevención más directa y personalizada, basada en la detección temprana de la enfermedad, para mejorar los tratamientos y reducir la carga de la patología cardiovascular a nivel global. El profesor Bundgaard añade que estos resultados constituyen la base para evaluar un nuevo modelo preventivo más preciso, usando incluso ecografías portátiles, que podría transformar los estándares actuales de prevención cardiovascular.
