Las titulizaciones sintéticas, conocidas en inglés como 'synthetic risk transfers' (SRT), permiten a los bancos liberar capital regulatorio al transferir a los inversores el riesgo de impago de ciertas carteras de préstamos. Sin embargo, su efecto en el crecimiento del crédito a empresas es demasiado pequeño para tener un impacto económico significativo. Esta es la conclusión de un análisis publicado por el Banco Central Europeo (BCE).
El informe, elaborado por Johanne Evrard, Wagner Eduardo Schuster, Fabian Wassmann y Michael Wedow, destaca que, aunque en teoría estos mecanismos podrían mejorar la capacidad de financiación de las entidades bancarias y fomentar el crecimiento económico, las titulizaciones sintéticas por sí solas no parecen suficientes para aumentar significativamente el crédito a la economía real. Según el estudio, el mercado europeo de titulizaciones ha experimentado una recuperación moderada en los últimos años, gracias principalmente a las operaciones sintéticas, cuyo volumen casi se ha triplicado desde 2021. En comparación, las titulizaciones tradicionales han permanecido estables.
Al cierre de 2025, el valor de las titulizaciones sintéticas respaldadas por préstamos a pymes ascendía a 480.000 millones de euros, frente a los 380.000 millones de las tradicionales. Aunque estas operaciones podrían permitir a los bancos conceder préstamos más rentables, el informe subraya que muchas entidades están eligiendo devolver el capital liberado a sus accionistas.
La titulización sintética probablemente no permitirá a los bancos aumentar el crédito a la economía real en cantidades sustanciales
El BCE ha calculado que un aumento del 1% en la emisión de titulizaciones sintéticas resulta en un incremento de solo el 0,02% en el crecimiento de los préstamos corporativos. Además, su efecto sobre el pago de dividendos es tres veces mayor que en los préstamos empresariales: un incremento del 1% en estas operaciones implica un aumento del 0,07% en los dividendos.
En España, Santander, uno de los principales emisores europeos de SRT, planea mantener una política de remuneración al accionista de aproximadamente el 50% del beneficio ordinario del grupo en el periodo 2026-2028. BBVA también intensifica su presencia en este mercado, con una titulización sintética de 4.500 millones de euros en marzo de 2026, su operación más grande hasta la fecha.
No obstante, el informe advierte que distribuir el capital liberado a los accionistas puede incrementar el apalancamiento de los bancos y complicar su capacidad para afrontar perturbaciones futuras. El BCE identifica riesgos relacionados con las titulizaciones sintéticas, señalando que al reutilizar el capital liberado, las entidades reducen su capitalización y su esfuerzo en supervisar a los prestatarios, aumentando los vínculos con instituciones no bancarias y el riesgo sistémico.
Para alcanzar los 800.000 millones de euros anuales de inversión mencionados en el informe Draghi, el BCE subraya la necesidad de integrar los mercados de capitales. De esta manera, los expertos sugieren que los mercados y los inversores de renta variable pueden estar en una mejor posición para financiar proyectos nuevos y arriesgados, mientras que el crédito bancario debería dirigirse al sector inmobiliario. Así, se aboga por el desarrollo e integración de los mercados de capitales como paso crucial para asegurar la inversión necesaria.
