El conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, ha calificado de "absolutamente islamófobas" las declaraciones de la diputada y líder de AC, Sílvia Orriols, sobre los menores arrestados por su presunta implicación en el homicidio de un vecino de Manresa, Barcelona, en la última semana. Durante una entrevista en 'Ràdio Estel' recogida por Europa Press, Espadaler afirmó que el Govern enfrenta un reto significativo en la gestión de las expresiones xenófobas y anunció que tanto el Govern como el Parlament de Cataluña están revisando ciertos procedimientos.
Espadaler reconoció la falta de preparación para enfrentar la aparición de grupos que califican sucesos con un objetivo claro de desestabilización y destacó la necesidad de combatir el uso malintencionado de la información de manera "inteligente y ajustada a la ley", señalando que la línea roja es el odio. Subrayó que es crucial que las instituciones actúen en coherencia con las leyes, afirmando que es "normal y obligado" llevar estos casos ante la Fiscalía, para preservar la convivencia como un bien superior.
El conseller hizo hincapié en la necesidad de reflexionar sobre cómo enfrentar el uso malintencionado de la información
En el contexto de la crisis migratoria en Ceuta, Espadaler aseguró que el Govern ha actuado con responsabilidad en cuestiones humanitarias, participando en reuniones ministeriales para apoyar esta tarea solidaria, especialmente respecto a menores no acompañados. Resaltó que la distribución de estos menores no debe convertirse en un "mercadeo" y enfatizó la importancia de pensar en ellos como personas.
El conseller apeló a la lealtad institucional y al sentido humanista para manejar esta situación excepcional, recordando que las migraciones son parte de la historia humana y responden al desequilibrio norte-sur. Instó a Europa a reflexionar sobre cómo garantizar que las personas no tengan que migrar por necesidad.
Acerca de la visita del Papa a Barcelona en junio, Espadaler mencionó que se le ha solicitado una comparecencia parlamentaria para detallar el uso de los fondos públicos, que ascienden a 3,3 millones de euros. Aclaró que esos fondos se destinaron a aspectos logísticos, como la sala de prensa y la seguridad, no a financiar actos litúrgicos, recordando que el Papa es también un jefe de Estado.
