El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado la importancia de desarrollar una estrategia futura para la ganadería y el plan proteico en la Unión Europea. Según Planas, estas acciones son esenciales para reducir la dependencia del bloque en la provisión de proteínas y, por lo tanto, para fortalecer la seguridad alimentaria. Durante el Consejo Informal de Ministros de Agricultura celebrado en Dublín, Irlanda, invitó a la Comisión Europea a integrar también a la pesca y la acuicultura en esta estrategia, calificándolas como fuentes de proteínas de alta calidad.
En su intervención, Planas subrayó el papel crucial que tienen la investigación y la innovación para enfrentar los desafíos de competitividad, sostenibilidad y seguridad alimentaria que enfrentan la agricultura y la ganadería europeas. Sin embargo, enfatizó que la innovación solo será útil si responde a las necesidades reales de agricultores y ganaderos, permitiendo su aplicación en explotaciones de diversas dimensiones y modelos productivos, y si los resultados se implementan rápidamente en el terreno.
Europa debe enfocarse hacia un futuro de autonomía alimentaria y eso pasa por contar con proteínas a precio asequible
El Consejo Informal también abordó el problema de la sequía que afecta a gran parte de los Estados miembros, agravado por el cambio climático. Planas destacó que este es un problema recurrente en España y abogó por un plan de respuesta común en Europa. Propuso que esta cuestión sea incorporada como un objetivo específico en el nuevo marco financiero y en la futura Política Agraria Común (PAC), actualmente en discusión. Subrayó la importancia de que futuros fondos europeos estén bien dotados para enfrentar de manera efectiva estas catástrofes naturales recurrentes.
El ministro español también sugirió un debate sereno sobre este tema en el Consejo de Agricultura, aludiendo a la experiencia de España en la materia. Indicó que un plan contra la sequía debería incluir instrumentos de gestión de riesgos como los seguros agrarios, la modernización de regadíos y la aplicación de nuevas técnicas genómicas para desarrollar cultivos más resistentes a la escasez de agua. Según Planas, un plan europeo es esencial, independientemente de que cada país implemente las ayudas de Estado que considere pertinentes. Remarcó que en los últimos tres años, el Gobierno de España ha destinado más de 1.756 millones de euros en ayudas extraordinarias para compensar daños agrarios causados por fenómenos meteorológicos adversos.
