El 30% de los autónomos en España, que operan como personas físicas, están sometidos al impacto del mercado de alquiler de sus viviendas, locales o ambos. Esto afecta a unos 600.000 trabajadores que dependen de la evolución de los precios de la vivienda y los locales comerciales. Según el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA, en los dos últimos años el alquiler residencial ha registrado un aumento medio del 14%, mientras que el de los locales comerciales ha subido aproximadamente un 12%.
UPTA destaca que la situación es particularmente crítica para aquellos autónomos que no solo residen en régimen de alquiler, sino que también necesitan un espacio físico para llevar a cabo su actividad. En Madrid, mantener una vivienda de dos habitaciones y un local de 80 metros cuadrados supone un gasto mensual de aproximadamente 3.100 euros, lo que representa un incremento de 400 euros respecto a 2024, elevando el gasto anual en cerca de 4.800 euros.
El aumento de los alquileres no se limita a las grandes ciudades; también se observa en localidades como Santander, Vigo, Cáceres o Jaén, con incrementos anuales de hasta 2.640 euros
UPTA ha advertido que a mayor peso de los gastos fijos, menor es el margen para invertir en renovación de maquinaria, adquirir un vehículo profesional, digitalizar el negocio o contratar personal. Ante esta realidad, Eduardo Abad, presidente de UPTA España, ha hecho un llamado a la implementación de medidas que detengan la escalada de los alquileres. Insiste en la necesidad de otorgar mayor estabilidad a los contratos y proteger los locales comerciales ante su transformación en espacios de uso turístico, vacacional o residencial.
