El brote de ébola que surgió a mediados de mayo en el este de la República Democrática del Congo (RDC) ha dejado hasta ahora cerca de mil muertos y aproximadamente 2.500 casos confirmados, según el último balance. Durante las últimas 24 horas se han registrado 50 nuevos contagios y 32 fallecimientos, mayormente en la provincia de Ituri.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha informado que se han identificado 2.473 casos y 999 muertes, con una tasa de letalidad del 40,4%. Además, se han reportado 322 "casos sospechosos" en las cinco provincias afectadas: Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Tshopo y Alto Uélé. Actualmente, 737 pacientes están en aislamiento, siendo Ituri y Kivu Norte las regiones con más pacientes aislados. La cifra de personas recuperadas asciende a 482, incluyendo trece registradas en el último día en Ituri.
El epicentro del brote, Ituri, concentra el 89% de los casos y el 84% de los nuevos contagios confirmados
En total, Ituri ha registrado 2.202 casos y 838 muertos. Kivu Norte le sigue con 247 contagios y 146 fallecidos, mientras que Alto Uélé reporta 16 casos y diez muertos. Tshopo y Kivu Sur han contabilizado cinco y tres casos respectivamente, con menos víctimas fallecidas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado este brote, causado por la cepa Bundibugyo sin vacuna ni tratamiento aprobado, como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII). Las organizaciones internacionales han alertado sobre el riesgo de que la propagación supere las capacidades de respuesta.
RDC, que puso fin al último brote de ébola en diciembre de 2025 en Kasai, es considerado uno de los países más experimentados en el manejo del virus, enfrentando más de una docena de brotes desde su identificación en 1976 en Yambuku, a orillas del río Ébola, que dio nombre a la enfermedad.
