Viernes, 4 de Abril de 2025

Startups

Los anuncios de compañías que llevan comida a domicilio aparecen en la televisión, en Youtube y casi en todas partes. También las calles están llenas de las motos y bicicletas de estas compañías. Y fruto de esa propagación, ya vimos en España cómo el Ministerio de Yolanda Díaz creó una regulación al respecto, que ahora acaba de tener su traslado a toda la Unión Europea. La 'Ley Rider' europea ya es un hecho, pero ante este fenómeno cabe preguntarse por las características de este negocio. La idea es simple desde el punto de vista del consumidor: entrar en una aplicación, elegir lo que queremos, ya sea comida a domicilio, productos del supermercado o de casi cualquier tipo de tienda y pagar. Para el negocio, consiste en que uno de estos riders lleve el producto desde el local hasta el consumidor. A juzgar por el tráfico de riders por las calles españolas, no falta trabajo para los Deliveroo, Just Eat, Glovo y compañía. La realidad de sus cuentas es bien diferente y así lo contó hace poco el fundador de Glovo, Óscar Pierre, durante el MWC de Barcelona. La empresa la vendió hace poco a Delivery Hero y, de no haberlo hecho, asegura que la compañía tendría "un gran problema" a causa de la competencia y a la financiación. En efecto, hay mucho movimiento de riders porque se producen muchas ventas. Un informe reciente de Just Eat cuantifica en 6.780 millones de euros el mercado de comida online en 2023, que engloba comida a domicilio y cesta de la compra online. De esa parte, la mayor corresponde a la cesta de la compra, con 5.640 millones, y la restante a comida a domicilio. Las expectativas es que dicho mercado crezca aún más de aquí a 2027, cuando se espera que la…
Dos décadas inmersa en la industria de la moda y su experiencia en Inditex han llevado a Elena Hinrichs hasta RUDI, un proyecto innovador en España que ha creado con el fin de transformar toneladas de ropa desperdiciada en mobiliario de diseño y materiales de interiorismo minimalistas y brutalistas en los que la imaginación es el límite. Con más de 20 años de experiencia en la industria de la moda, y tras haber pasado por Nueva York, Shanghái e Inditex, Elena Hinrichs viaja de Galicia a Madrid para presentar RUDI (siglas de Recycle Unique Design Items), su proyecto más personal -con Blanca de Castro como socia cofundadora-, que nació con la premisa de transformar y dar una nueva vida a todo el residuo textil a través de aquello que más le apasiona, el diseño. Cuando le preguntan el porqué de esta marca, se emociona al recordar que tiene una estrella en el cielo que es su padre, Rudi. “El nombre de la firma es en su honor, ya que la idea de este proyecto surgió a raíz de su fallecimiento”, confiesa. RUDI se posiciona como la primera empresa española circular de fabricación de materiales de diseño e interiorismo -muebles, materiales de interiorismo y próximamente, de construcción- a partir de residuos textiles. Reciclan el 100% de las prendas y materiales sin importar su composición o color. Sus diseños, brutalistas y de estética minimalista, son una ‘reencarnación de la ropa’, una iniciativa centrada en encontrar la manera de sacar partido a los 100 millones de toneladas de ropa que acaban cada año en los vertederos. Un proyecto, con Rocío Márquez como consultora encargada de diseñar el plan de negocio y la estrategia de posicionamiento, que permite anticiparnos a los retos que plantea este sector y que, en sus propias palabras, “surge en…