Las acciones de CaixaBank experimentaron una caída cercana al 6% al inicio de la sesión de este miércoles tras la presentación de los resultados del primer semestre del año. A pesar de obtener un beneficio neto de 3.203 millones de euros, lo que representa un incremento del 8,5% respecto al mismo periodo del año anterior, los títulos del banco catalán perdieron un 5,72% para situarse en 12,44 euros, convirtiéndose en el valor con mayores pérdidas del Ibex 35.
La entidad financiera ha atribuido esta mejora en los resultados al fuerte dinamismo de la actividad comercial. Durante los primeros seis meses del año, CaixaBank mantuvo un crecimiento constante en su actividad, captación de clientes y nóminas, junto con una mejora sostenida en cuotas de mercado. El consejero delegado, Gonzalo Gortázar, destacó el crecimiento de la actividad comercial y la rentabilidad del 18% lograda por el grupo: "Los resultados nos permiten mirar al futuro con confianza y seguir cumpliendo nuestra función principal: estar al lado de los clientes, apoyar a familias y empresas, y contribuir al progreso económico y social", afirmó.
CaixaBank logró alcanzar los 20,9 millones de clientes en España y Portugal y, para junio, contabilizaba 6,4 millones de nóminas domiciliadas, aumentando en 210.000
No obstante, los analistas del banco de inversión Jefferies consideran que el trimestre ha sido poco impresionante. A pesar de un beneficio neto que superó las expectativas en un 5% gracias a mayores ganancias por enajenaciones, señalan que la falta de revisión al alza de las previsiones para 2026 podría resultar decepcionante. Añaden que, aunque los resultados del primer semestre de 2026 son prometedores, sobre todo en cuanto al margen de interés neto, las perspectivas para 2027 y 2028 seguirán siendo atractivas para aquellos inversores dispuestos a esperar.
