El Índice de Precios de Consumo (IPC) en Francia ha experimentado en agosto un aumento interanual del 2,4%, lo que supone una aceleración de tres décimas respecto al mes anterior. Esta información se desprende de la estimación provisional dada a conocer por el Instituto Nacional de Estudios Económicos y Estadísticos (Insee). La tasa armonizada de inflación del país, que utiliza Eurostat, también ha subido en tres décimas, alcanzando el 2,7% interanual.
La oficina estadística francesa atribuye este incremento de la inflación principalmente a la subida de los precios de la energía, especialmente los relacionados con el petróleo. En agosto, el coste de la energía ha aumentado un 16,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, frente a un incremento del 12,6% registrado en julio. Por su parte, los alimentos frescos han visto un encarecimiento del 5,8%, en contraste con el 3,8% del mes anterior.
Los precios de los servicios han ascendido un 2% en agosto, ligeramente por debajo del 2,2% de julio. En cuanto a los bienes manufacturados, su coste ha disminuido un 0,4%, después de una reducción del 0,7% el mes anterior.
El aumento de la inflación en agosto se debe principalmente a la subida de los precios de la energía, liderada por el petróleo
Está previsto que Eurostat divulgue el próximo 1 de septiembre el dato preliminar de inflación en la zona euro correspondiente a agosto. Esta publicación será fundamental para la discusión de política monetaria del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) el 10 de septiembre.
