El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Cava ha aprobado las normas que regirán la campaña de cosecha de 2026. Estas disposiciones incluyen medidas estructurales para ajustar el modelo productivo frente al cambio climático, según informó el organismo en un comunicado emitido este lunes.
Las perspectivas para la vendimia son claramente favorables, y las nuevas normas buscan sostener el valor del cava a largo plazo. Una de las decisiones más destacadas es que los Cavas de Guarda podrán tener un rendimiento máximo de 10.000 kilos por hectárea. Esto responde al objetivo de reforzar la apuesta del sector por la calidad y el equilibrio entre la producción y el consumo.
El sector cava es pionero en implementar medidas contra el cambio climático, fortaleciendo al mismo tiempo la calidad, sostenibilidad y competitividad
Marta Vidal, presidenta del Consell Regulador, subrayó que esta denominación de origen es la primera en impulsar planes específicos para adaptarse al cambio climático al tiempo que se refuerzan la calidad y la sostenibilidad del sector. Las normas también mantienen la provisión de garantía cualitativa para el vino destinado a Cava de Guarda, una medida implementada en 2024 debido a la sequía. Esta disposición permite mantener una reserva de vino de calidad para afrontar las fluctuaciones productivas derivadas de factores meteorológicos.
