Iberdrola ha reportado un beneficio neto de 4.336,4 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un aumento del 21,7% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este incremento se ha visto impulsado por la plusvalía neta de 953,3 millones de euros generada por la venta de su negocio en México a Cox. La empresa ha confirmado sus objetivos para 2026, proyectando un crecimiento superior al 8% en el beneficio neto ajustado.
El beneficio neto ajustado, una vez descontada la contribución de México en 2026 (+74,8 millones de euros), la plusvalía de la desinversión y el impacto de los capital allowances en Reino Unido (181,8 millones de euros), alcanzó los 3.564,9 millones de euros. Esto representa un crecimiento del 7,8%, favorecido por una mayor base de activos, el aumento de tarifas en el negocio de Redes y una mayor producción y mejora de márgenes en el negocio de Renovables durante el segundo trimestre.
El grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán ha incrementado sus inversiones un 25%, alcanzando los 7.000 millones de euros, de los cuales más del 70% se han destinado al Reino Unido, Estados Unidos y Brasil
Las inversiones en Redes crecieron un 42%, llegando a cerca de 4.400 millones de euros, lo que representa dos tercios de la inversión total. Como resultado, los activos de redes (RAB) han registrado un incremento del 11%, situándose cerca de los 55.000 millones de euros, con crecimientos destacados en el Reino Unido (+11%), Estados Unidos (+12%) y Brasil (+18%). De estos, 40.000 millones corresponden a distribución (+6%) y 15.000 millones a transporte, que ha visto un crecimiento del 30% en el último año.
Por otro lado, las inversiones en Generación superaron los 2.200 millones de euros, concentrándose más de un 70% en eólica terrestre y marina. En el periodo se han instalado más de 1.600 megavatios (MW) y se espera la puesta en marcha de 2.100 MW adicionales antes de finalizar el año. Además, Iberdrola cuenta con proyectos avanzados para añadir hasta 15.500 MW de potencia entre 2025 y 2030, superando así el objetivo del plan 2025-2028 de 9.500 MW.
Iberdrola ha reafirmado su previsión de crecimiento superior al 8% en el beneficio neto ajustado para 2026, con expectativas de alcanzar un nuevo récord de 6.700 millones de euros al final del ejercicio. En el segundo semestre del año, la compañía proyecta aumentos en los activos de redes, especialmente en transporte, junto con mejoras en tarifas, nuevos 2.100 MW de generación y avances en eficiencia operativa mediante la implementación de inteligencia artificial.
