Renfe ha llegado a un acuerdo con el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) para aumentar la frecuencia de las inspecciones en los bogies de los nuevos trenes Avril 106 de Talgo. Esta decisión se tomó tras detectar fisuras en los ejes y retirar dos trenes de la circulación. Con el objetivo de garantizar la seguridad y fiabilidad del servicio, Renfe ahora realizará inspecciones cada 5.000 kilómetros, en lugar de los 10.000 kilómetros habituales. Esto implica un control cada tres o cuatro días aproximadamente.
La decisión de intensificar las inspecciones ocurrió después de que la empresa ya optara temporalmente por esta frecuencia tras el hallazgo inicial de fisuras. Según los análisis, una fisura visible en condiciones de infraestructura exigentes necesitaría cubrir aproximadamente 38.000 kilómetros para convertirse en peligrosa. Los trenes Avril 106, introducidos en mayo de 2024 tras retrasos en su entrega, han ocasionado diversos problemas para Renfe, afectando a su puntualidad. Sin embargo, la compañía asegura al sindicato que la seguridad está plenamente garantizada gracias a las medidas de control e inspección implementadas.
Renfe asegura que el sistema de detección actual permite identificar posibles daños futuros y tomar medidas preventivas para eliminar riesgos
Además, Renfe se ha comprometido a elevar los estándares preventivos en el seguimiento de los bogies, con medidas acordadas con la representación social que implican la retirada adicional de trenes. Otra medida clave es la transformación de los trenes S106 de ancho fijo a rodadura desplazable, en colaboración con Talgo, para reemplazar los bogies con un nuevo modelo más robusto. Paralelamente, Renfe exige a Talgo que intensifique sus análisis para identificar el origen de las fisuras y proporcione una solución definitiva.
