Turkish Airlines ha finalizado el segundo trimestre de 2026 con un beneficio neto de 197 millones de dólares estadounidenses, lo que equivale a aproximadamente 170,4 millones de euros. Este resultado se ha logrado gracias a la gestión eficaz de su capacidad que ha permitido contrarrestar los efectos negativos del conflicto en Oriente Medio. La aerolínea ha resaltado el papel positivo de su cartera de inversiones en este contexto.
En términos de facturación, los ingresos totales entre abril y junio experimentaron un incremento del 20,5% en comparación con el año anterior, alcanzando los 7.200 millones de dólares (6.229 millones de euros). Destaca el negocio de transporte de mercancías, Turkish Cargo, que registró un aumento del 58%, alcanzando casi 1.300 millones de dólares (1.124 millones de euros).
El beneficio bruto de explotación antes de arrendamientos y amortizaciones (Ebitdar) superó las expectativas de la empresa al superar los 900 millones de dólares (778 millones de euros), lo que estableció un margen operativo del 12,6%, superior al objetivo inicial del 8%.
En cuanto al rendimiento operativo, el índice de ocupación de pasajeros aumentó 1,8 puntos porcentuales hasta situarse en el 84%, el más alto registrado por la compañía para un segundo trimestre. Este crecimiento fue impulsado por la demanda favorable en rutas hacia Asia, Europa y África.
Aprovechando nuestra escala operativa, sólida estructura financiera y capital humano cualificado, seguimos avanzando hacia nuestros objetivos del centenario en un entorno operativo difícil
Así lo afirmó Murat Seker, presidente del Consejo de Administración y del Comité Ejecutivo de Turkish Airlines.
Durante la primera mitad del año, la aerolínea realizó inversiones por un total de 3.100 millones de dólares (2.681 millones de euros) y amplió su flota en un 14% interanual, alcanzando los 552 aviones. Los activos consolidados de la compañía se situaron en 51.000 millones de dólares (44.121 millones de euros), con un personal global que supera los 101.000 empleados.
De cara al tercer trimestre de 2026, la compañía espera que su margen Ebitdar se encuentre entre el 20% y el 25%. Turkish Airlines confía en que la continua alta demanda de pasajeros y carga mitigue los efectos del aumento del precio del combustible, derivado de tensiones geopolíticas.
