El Grupo Volkswagen se encuentra inmerso en un ambicioso plan de reestructuración que contempla la reducción de 50.000 empleos, lo cual podría traducirse en un ahorro anual superior a los 2.500 millones de euros a partir del año 2030, según estimaciones de Bank of America (BoFA). A estos ahorros potenciales podrían sumarse aquellos derivados de posibles cierres o transformaciones de plantas, la simplificación de la complejidad industrial y la venta de activos, aunque de momento no hay confirmaciones oficiales del grupo alemán sobre el futuro de la marca Seat.
Bank of America ha expresado su confianza en el éxito del Future Plan 2030 de Volkswagen, respaldado unánimemente por el consejo de supervisión del fabricante. La estrategia incluye una inversión de 135.000 millones de euros hasta 2031, enfocándose en capital e investigación y desarrollo, mientras busca reducir costes y simplificar estructuras. Sin embargo, el plan también implica un recorte significativo de personal, elevando la cifra de empleos afectados a nivel global.
Volkswagen debe afrontar el reto de asignar nuevos productos a cuatro de sus plantas europeas cuya producción actual cesará entre 2031 y 2034
El informe señala que las plantas de Emden, Zwickau, Hannover y la de Audi en Neckarsulm, que emplean a 40.000 personas, carecen de garantías sobre el futuro de su producción más allá de 2030. La marca explora alternativas que incluyen proyectos relacionados con la defensa o la colaboración con empresas conjuntas en China. Una decisión final sobre el uso de estas instalaciones deberá tomarse antes de junio de 2027.
Respecto al impacto económico del ajuste, BoFA estima costes que podrían alcanzar los 10.000 millones de euros, pero anticipa que una parte podría repartirse a lo largo de varios ejercicios gracias a mecanismos como jubilaciones anticipadas. Esto, a su vez, podría influir positivamente en los resultados financieros y el dividendo del año 2026.
A pesar de las turbulencias que la reestructuración podría causar, Bank of America mantiene su recomendación de comprar acciones de Volkswagen. La entidad financiera destaca el potencial no reconocido del mercado para que la automotriz alcance un margen operativo del 9% en 2030, y fija un precio objetivo para las acciones preferentes en 92 euros, proyectando un crecimiento del 20,5% desde su valor actual. Según BoFA, Volkswagen sigue siendo una de las compañías automovilísticas más subestimadas a nivel mundial, con una valoración que se estima en cuatro veces sus beneficios proyectados para 2027 y 2028.
