La vicepresidenta de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Celia Ferrero, ha solicitado este miércoles que la formación en inteligencia artificial (IA) y habilidades digitales no se limite exclusivamente a los trabajadores, sino que también se extienda a los empleadores. Ferrero considera que son estos últimos quienes tendrán la responsabilidad de implementar dichas tecnologías en sus empresas y negocios.
Ferrero expresó estas opiniones durante el Seminario Tripartito sobre la Gestión Algorítmica del Trabajo, organizado por la Comisión Europea. En este evento, participó como portavoz de los empleadores europeos en representación de CEOE y Eurofound. Durante su intervención, Ferrero subrayó que “no tiene sentido formar a los trabajadores y no a quien los emplea”. Además, señaló que ni en los debates sobre inteligencia artificial aplicada a las relaciones laborales ni en los programas de formación actuales se destinan esfuerzos suficientes a capacitar a quienes deberán implementar estas herramientas.
El 93,1% de las empresas europeas son micropymes de menos de diez trabajadores, y la mayoría adquirirá soluciones tecnológicas existentes
Ferrero destacó que, por esta razón, es imprescindible que los responsables de estas pequeñas empresas dispongan de los conocimientos necesarios para seleccionar herramientas que se adapten a sus necesidades, respetando los derechos de trabajadores y clientes. También resaltó la importancia de reforzar la formación en evaluación de riesgos digitales, protección de datos y ciberseguridad, al considerarlos aspectos fundamentales para avanzar en la digitalización empresarial.
En cuanto al uso de algoritmos en el ámbito laboral, Ferrero recordó que la Ley Rider en España garantiza el derecho de la representación legal de los trabajadores a recibir información sobre estas herramientas, tras ser acordada en el diálogo social. Sin embargo, abogó por un debate más amplio acerca de qué información debe ser compartida con los trabajadores y sobre los posibles riesgos en materia de protección de datos, confidencialidad y derechos de propiedad intelectual.
Ferrero también hizo hincapié en que la inteligencia artificial ofrece diversas funcionalidades y aplicaciones según sectores y actividades, por lo que insistió en la relevancia del diálogo social y la negociación colectiva para abordar los retos asociados a esta tecnología. "Hay que reforzar el diálogo social y la negociación colectiva, así como la formación de sus cuadros y negociadores en las mesas sobre estas materias", afirmó.
En última instancia, Ferrero calificó a la inteligencia artificial como "la mayor revolución tecnológica de la humanidad hasta ahora" y defendió la necesidad de evaluar sus riesgos desde el conocimiento y la formación de todos los actores implicados.
