El alcalde de Donostia-San Sebastián, Jon Insausti, ha expresado su descontento ante la "falta de apoyo" de ciertas localidades guipuzcoanas tras la reciente prohibición de repartir cenas solidarias en las calles de la capital. En una entrevista con Euskadi Irratia, Insausti subrayó que la gestión de las personas sin hogar o en situación de pobreza no es únicamente un desafío para Donostia, sino también para los municipios vecinos.
Según Insausti, no se ha recibido ayuda por parte de otras localidades, lo que ha motivado su crítica a la falta de cumplimiento de la ley de Servicios Sociales del País Vasco. "Cumplamos los mínimos que exige la ley. En otros municipios no se dan los mínimos que exige la ley respecto a las comidas o el alojamiento", señaló el alcalde.
La gestión de las personas en situación de calle o pobreza no es solo un reto de Donostia, sino un reto de los municipios de alrededor
Insausti defendió la prohibición impuesta, argumentando que con el cumplimiento de estos mínimos legales, la situación podría mejorar.
