La colaboración entre el Ejército y la Policía Nacional se ha intensificado esta mañana en Ceuta, donde ambos cuerpos trabajan para contener a los menores migrantes no acompañados que acuden a la Jefatura Superior. Estos menores esperan ser filiados para poder acceder a los centros de acogida. Aunque la escena se repite desde la semana pasada, la presencia militar se ha convertido en un apoyo crucial para los agentes.
Desde primera hora, niños y adolescentes en situación irregular comenzaron a llegar a la Comisaría. Según fuentes judiciales, el dispositivo de contención se mantuvo colapsado, con al menos 400 menores aglomerados, hasta las 11.00 horas, momento en que las autoridades lograron despejar el exterior. Para facilitar la gestión, se establecieron dos zonas de embolsamiento cerca de la Comisaría, donde retuvieron a más de 200 menores a lo largo de la mañana.
Filiar a los menores es el primer paso para que queden bajo la tutela de la Ciudad Autónoma. Una vez completado el registro, son derivados a diferentes recursos de acogida y, posteriormente, citados para continuar con el procedimiento administrativo, que incluye la toma de huellas y otros pasos de identificación. En los últimos días, se han realizado más de un centenar de filiaciones diarias, según señalan las fuentes.
La Policía Nacional combina el registro de los menores que continúan llegando con la tramitación de quienes ya están en los recursos de acogida desde la entrada masiva del 30 de julio
