Andalucía ha informado de un aumento en los casos de fiebre del Nilo Occidental, alcanzando 29 en lo que va de 2026. La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha notificado tres nuevos positivos, todos en la provincia de Sevilla. Los recientes casos se concentran en Sevilla capital, La Puebla del Río y Los Palacios y Villafranca, con un contagio confirmado en cada localidad.
De los 29 casos registrados, 20 han presentado síntomas leves, mientras que nueve han evolucionado a una forma neuroinvasiva de la enfermedad. Hasta el momento, se ha reportado una defunción, una recuperación sin secuelas y los demás afectados muestran una evolución favorable. Los casos se concentran exclusivamente en la provincia de Sevilla, siendo Villamanrique de la Condesa el municipio más afectado con seis casos.
Andalucía enfrenta un notable incremento de casos de fiebre del Nilo, con todos los casos localizados en la provincia de Sevilla
Además de Villamanrique de la Condesa, otros municipios afectados son La Puebla del Río con cinco positivos; Coria del Río y Dos Hermanas con cuatro casos cada uno; y Palomares del Río con tres. Aznalcázar y Sevilla capital reportan dos casos cada uno, mientras que Almensilla, Bollullos de la Mitación y Los Palacios y Villafranca registran un caso cada uno. En respuesta, se han realizado exhaustivos estudios de laboratorio y cribados en donantes de sangre.
En el contexto de la emergencia, 20 municipios andaluces han sido declarados en alerta por la circulación del virus. Los Palacios y Villafranca se han sumado recientemente a esta lista, mientras que Constantina ha salido de la alerta. Los municipios en esta situación deben intensificar la vigilancia entomológica, animal y humana, además de promover medidas de protección comunitaria. Los ayuntamientos también deben reforzar el control de mosquitos transmisores.
Ante el aumento de casos, las autoridades sanitarias han subrayado la importancia de adoptar medidas de protección personal para prevenir las picaduras de mosquitos. Se recomienda el uso de repelentes, ropa clara, mosquiteras, y evitar perfumes que puedan atraer a los insectos. También es crucial evitar el agua estancada en lugares como piscinas y macetas, ya que pueden convertirse en criaderos de mosquitos.
