La agencia de calificación crediticia S&P ha mejorado la nota de Pirelli a 'BBB' este martes, destacando la importante reducción de su apalancamiento y una sólida rentabilidad. La perspectiva futura es estable, impulsada por los esfuerzos de la compañía para optimizar su estructura de costes. S&P subraya que Pirelli ha logrado un desapalancamiento sustancial.
La deuda ajustada de Pirelli se ha reducido notablemente, pasando de 2.700 millones de euros a finales de 2024 a aproximadamente 2.000 millones de euros a finales de 2025, gracias a un fuerte flujo de caja operativo y a la conversión de un bono convertible de 500 millones de euros en acciones. Además, la agencia prevé que Pirelli mantendrá una rentabilidad sólida y estable, con un margen Ebitda ajustado entre el 21% y el 22% en 2026 y 2027.
Pirelli mantiene una robusta estructura financiera que le permite seguir liderando el mercado con neumáticos de alto valor
La empresa ha aumentado la proporción de neumáticos de alto valor en su cartera, alcanzando un 82% de las ventas en el primer semestre de 2026. Este crecimiento, junto con algunos aumentos de precios y eficiencias en costos, compensa parcialmente una ligera caída de los ingresos de menos del 1% debido al impacto del tipo de cambio y la disminución en ventas de neumáticos estándar.
En el ámbito geopolítico, Pirelli continúa operando en Rusia bajo el cumplimiento de regulaciones internacionales, incluida la normativa de la Unión Europea. Las exportaciones desde sus plantas en Rusia han sido suspendidas y compensadas mediante un incremento de la producción en sus instalaciones en Rumania y Turquía. S&P señala que este cambio tiene un impacto limitado en los indicadores crediticios, ya que las operaciones en Rusia representan una pequeña parte de los ingresos totales del grupo.
Por otra parte, la agencia considera que el impacto de los aranceles comerciales será limitado, dado que la mayoría de las importaciones de Pirelli hacia Estados Unidos provienen de México, beneficiándose de la exención del T-MEC. Sin embargo, S&P advierte que podría rebajar la calificación de Pirelli si sus indicadores crediticios se deterioran debido a problemas operativos o una política financiera más agresiva.
Finalmente, aunque una mejora en la calificación parece improbable, dependería del compromiso firme de Pirelli para reducir su apalancamiento de manera sostenible.
