Los partidos integrantes de Sumar enfrentan el inicio del curso político con importantes retos, centrados en definir su candidatura para las generales, así como la marca electoral que les representará. Además, las tensiones con el PSOE por la gestión de la crisis migratoria en Ceuta marcan el arranque de sus actividades. Desde Sumar se critica al Ejecutivo por su tardanza en reaccionar y se solicita el traslado de migrantes a la Península.
Uno de los objetivos más apremiantes para Sumar es lograr que el decreto de vivienda, que incluye la prórroga de contratos de alquiler, sea presentado en el Consejo de Ministros antes de finalizar septiembre. En este contexto, figuras destacadas de la coalición sostienen que la prioridad inmediata es abordar la situación en Ceuta, reconociendo que el Gobierno está en un momento crítico y urgen a un cambio de estrategia por parte del PSOE.
La coalición Sumar insiste en que el PSOE debe aliviar la presión sobre Ceuta reubicando a los migrantes en la Península, reclamo ignorado por el presidente Pedro Sánchez
El tema de Marruecos ha evidenciado las tensiones internas entre los socios, con Sumar señalando a Rabat y sugiriendo una posible concertación con Estados Unidos e Israel en la crisis migratoria de finales de julio. Aunque el presidente Sánchez prometió actuar con firmeza si se demuestra cualquier implicación marroquí, mantiene que no hay pruebas al respecto. Sin embargo, ciertas facciones de Sumar consideran que la respuesta del Ejecutivo ha sido insuficiente.
La revelación de que el pasado 21 de agosto se llamara a consultas al embajador marroquí tomó por sorpresa a Sumar, que había solicitado esta medida desde el inicio de la crisis. En el seno de la coalición se aboga por prudencia, aunque el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, insinuó que algunos ministros podrían tener que dimitir si se confirma que conocían la magnitud de los acontecimientos y no lo comunicaron adecuadamente.
En relación al impacto de esta crisis en la agenda interna de Sumar, las fuentes del grupo reconocen que podría afectar los tiempos de definición de su candidatura. Rosa Martínez, co-coordinadora general de Movimiento Sumar, aseguró que no existen tensiones internas y que desean un proceso riguroso que resuene con su electorado.
Respecto a las alianzas, IU, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar habían fijado el inicio del curso político como el periodo para resolver las indefiniciones de su alianza electoral. Según el coordinador federal de IU, el plan es seguir tres fases: presentar un manifiesto político, definir la marca electoral y finalmente anunciar el nombre del candidato.
Hasta ahora, nombres como Yolanda Díaz o Pablo Bustinduy se han autodescartado para liderar la candidatura, mientras que se mantiene abierta la posibilidad de que el elegido sea un independiente. Asimismo, la búsqueda de nuevos aliados sigue su curso, con partidos como Compromís y Més per Mallorca a la espera y descartando una unión con fuerzas soberanistas como ERC, BNG o Bildu.
Finalmente, Sumar también busca impulsar la prórroga de alquileres a través de un nuevo decreto de vivienda, intentando ganar el respaldo de Junts para su aprobación en el Congreso. Así, el entorno se prepara para un intenso periodo político en el que estas resoluciones serán clave para el camino electoral de la coalición.
