El ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, Paulo Rangel, ha asegurado que la llegada de migrantes a Ceuta el pasado 15 de agosto no representó una “amenaza inmediata” para el espacio Schengen, que permite la libre circulación de personas en Europa. Desde Cernobbio, cerca de Milán, donde participa en el Foro Ambrosetti, Rangel declaró que siempre han sostenido esta evaluación, dada la proximidad de Portugal y Francia a España.
El jefe de la diplomacia portuguesa también se refirió a la decisión del Gobierno italiano de restaurar los controles fronterizos para las personas procedentes de España, suspendiendo así el acuerdo de Schengen. Rangel minimizó la situación, destacando la amistad entre España e Italia, y aseguró que “esta pequeña tensión” se resolverá próximamente.
El ministro portugués explicó que Portugal monitorizó la situación en Ceuta “hora por hora”, intercambiando información con otros países europeos
A pesar de no firmar la declaración de líderes europeos que exigía una cumbre de emergencia sobre Ceuta, Rangel indicó que Portugal apoya la propuesta de la primera ministra italiana, Georgia Meloni, de convocar una reunión de ministros del Interior de la Unión Europea. Además, elogió las “impresionantes” gestiones de Marruecos para contener la situación migratoria.
