El secretario general del PSOE de Marbella, José Bernal, ha condenado con firmeza un acto de vandalismo perpetrado en la sede del partido en la ciudad. Bernal ha hecho un llamamiento a todas las fuerzas políticas para que den una respuesta unánime contra estos hechos. Según sus declaraciones, la sede no es solo un espacio político, sino también un punto de encuentro para el barrio donde se gestionan ayudas sociales y se colabora con asociaciones que asisten a los más necesitados.
El dirigente socialista ha manifestado su profunda preocupación y absoluto rechazo frente a estos actos que considera especialmente graves por los mensajes aparecidos, los cuales coinciden con eslóganes escuchados recientemente durante una concentración en apoyo a Ceuta, donde se profirieron insultos contra el presidente del Gobierno. Bernal ha criticado que en ese evento, la alcaldesa de Marbella estuviera presente y no interviniera ante las ofensas.
Bernal ha pedido una condena clara de estos sucesos por parte de todas las fuerzas políticas y ha agradecido el apoyo ya manifestado por IU
En su mensaje, ha lamentado que ninguna de las fuerzas políticas en el pleno del Ayuntamiento de Marbella haya mostrado solidaridad con el PSOE tras este ataque, subrayando que su partido siempre lo ha hecho en casos similares. Defendió que la democracia no solo se protege cuando los afectados son aliados políticos, sino también cuando se trata de adversarios.
Bernal alertó contra la normalización de un clima de acoso e intimidación hacia quienes piensan diferente. "Los militantes del PSOE de Marbella no deberían ser objeto de este acoso por sus ideas políticas. Las diferencias deben resolverse en las urnas, en plenos y mediante el debate público, no con amenazas o vandalismo", destacó.
Remarcó también el papel social de la sede socialista, un espacio de apoyo a las familias vulnerables del área de Puya, en Marbella, donde se facilita el Ingreso Mínimo Vital y se distribuyen alimentos. "Vandalizar esta sede no es solo un ataque a nuestras siglas, sino a un espacio comunitario esencial", indicó.
El líder socialista instó a que estos actos sean investigados y los responsables llevados ante la justicia, asegurando que el PSOE continuará con su labor en los barrios, a pie de calle, defendiendo los derechos de los ciudadanos. Bernal terminó su declaración apelando a una política de respeto y convivencia. "Aunque defendamos posiciones divergentes, no se debe cruzar la línea del insulto y la violencia", concluyó, reafirmando su compromiso con la democracia.
