Wizz Air ha decidido dejar en tierra un número significativo de sus nuevos aviones Airbus A321XLR, dejando nueve aparcados y realizando un pedido adicional de dos más. Algunos de estos aviones han sido desmantelados parcialmente, al retirar los motores, mientras la aerolínea analiza nuevas estrategias después de descartar su plan inicial de vuelos de larga distancia.
Dos de estos A321XLR están temporalmente fuera de servicio en el aeropuerto de Katowice, en Polonia, tras haber sido trasladados desde el aeropuerto de Gatwick, en Londres. Sin embargo, la empresa planea reincorporarlos a las rutas de corto alcance en breve, según ha informado un portavoz a 'Bloomberg'. Una tercera unidad está estacionada en Milán, Italia, debido a daños sufridos en tierra, aunque todavía se considera operativa, junto con otros tres aviones que se utilizan en trayectos dentro de Europa.
En cuanto a los motores Pratt & Whitney, se han extraído de tres A321XLR inmovilizados en Polonia y se han colocado en aviones A321neo convencionales. Este cambio en la estrategia refleja las dificultades de la aerolínea para hacer rentable esta aeronave que originalmente formaría parte clave de su expansión hacia Oriente Próximo.
Inicialmente, Wizz Air había planeado contar con 47 de estos modelos en su flota, pero en 2025 decidió reducir su pedido a 11 unidades y transformar los 36 compromisos restantes en aviones A321neo estándar
El modelo A321XLR, introducido en 2019, fue entregado por primera vez a Iberia en 2024. Con estas operaciones, se convierte en el último modelo de Airbus en entrar en servicio, demostrando su potencial y las complejidades asociadas a su implementación en grandes planes de expansión aérea.
