Los dividendos en España alcanzaron los 19.400 millones de dólares (16.600 millones de euros) al cierre del segundo trimestre del año, lo que representa un incremento del 16,6% en términos subyacentes respecto al año anterior. Esta cifra se alinea con el crecimiento del 16,1% registrado en el primer semestre de 2026. Según el informe Dividend Watch del Capital Group Global Equity Study, el crecimiento de los dividendos en España se debe principalmente al sector financiero, encabezado por BBVA, que aportó la mitad del aumento con un incremento significativo en su reparto por acción.
A nivel global, los dividendos se incrementaron un 7,9% en el segundo trimestre de 2026, alcanzando los 827.000 millones de dólares (710.756 millones de euros), impulsados por el auge de la inteligencia artificial (IA). Ajustando factores como los tipos de cambio y dividendos extraordinarios, el crecimiento subyacente fue del 7,5% durante el mismo periodo. Este trimestre, punto álgido de la temporada de dividendos a nivel mundial, registró mayores retribuciones a los accionistas que el total anual en ejercicios anteriores, similar a lo observado en 2011. En este contexto, el 88% de las empresas mantuvo o aumentó sus dividendos, con un crecimiento promedio del 6%.
El auge de la inteligencia artificial impulsa significativamente el crecimiento de los dividendos en el sector tecnológico
El informe detalla que el sector tecnológico, impulsado por la IA, aumentó su tasa subyacente un 26,3% interanual en el segundo trimestre. Se espera que este sector se convierta en el segundo en pago de dividendos en 2026, solo por detrás de las finanzas. Capital Group destaca que el crecimiento de la IA está elevando los beneficios a nivel mundial, especialmente en la cadena de suministro de semiconductores, lo que se traduce en mayores dividendos para los accionistas.
En el ámbito financiero, el pago de dividendos aumentó un 10,1% en el segundo trimestre, sumando 26.000 millones de dólares (22.350 millones de euros). Mientras tanto, el sector de la minería experimentó una recuperación acelerada, con un incremento del 15,1% en sus dividendos.
Geográficamente, Japón y la región del Pacífico lideraron el crecimiento de dividendos a nivel mundial, gracias a la buena rentabilidad empresarial, reformas de gobernanza, y mayor atención de las empresas en Bolsa hacia los accionistas. En Europa, donde el reparto de dividendos es estacional, se pagó el 36% del total global durante este periodo. El crecimiento subyacente del 3,6% en Europa se vio atenuado por recortes en el sector automovilístico, aunque la recuperación de bancos y entidades financieras ayudó a compensar esta debilidad. En Estados Unidos, la tasa subyacente de dividendos creció un 8,7%, mientras que los mercados emergentes experimentaron una desaceleración, con un aumento del 4,7% debido a la reducción en Oriente Medio.
