El rendimiento del bono soberano español a 10 años ha superado la barrera psicológica del 4%, situándose en niveles no vistos desde 2013. Este lunes, a las 16.45 horas, el bono alcanzó un 4,022%, su máximo desde diciembre de ese año. Esto ha llevado la prima de riesgo frente a la deuda alemana a 46,34 puntos básicos.
A nivel internacional, la tendencia sigue un patrón similar. El bono estadounidense a 10 años se encuentra en el 5%, mientras que el alemán marca un 3,543%, el francés un 4,516%, el italiano un 4,434% y el portugués un 3,919%. Esta escalada responde en parte al conflicto en Oriente Próximo, que ha impulsado el precio del crudo por encima de los 108 dólares por barril, y a la incertidumbre de los inversores respecto a la financiación de la inteligencia artificial.
El alza en los precios de la energía y la resiliencia económica han llevado a los bancos centrales a considerar un endurecimiento en sus políticas
Analistas de Bankinter señalan que el encarecimiento de la energía sugiere una inflación elevada prolongada, lo cual, junto a una resistencia económica mayor a la anticipada, impulsa a los bancos centrales hacia políticas más restrictivas. Además, la baja credibilidad fiscal y la competencia en el ahorro con las tecnológicas están elevando las tasas de retorno internas de los bonos soberanos.
A principios de septiembre, el índice Bloomberg Global Government Bond, que incluye los principales bonos soberanos a nivel mundial, alcanzó una rentabilidad del 3,72%, su pico más alto desde mediados de 2008.
