El Tribunal Supremo ha sentenciado al exministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de cárcel por irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia. Junto a él, su exasesor Koldo García ha sido condenado a 19 años y ocho meses, mientras que Víctor de Aldama, un empresario involucrado, enfrentará cuatro años y medio de prisión. La decisión unánime de la Sala de lo Penal del alto tribunal llega tras un juicio de 14 días celebrado entre abril y mayo.
Los magistrados determinaron que los acusados formaron una organización criminal con funciones definidas, cometiendo serios delitos de corrupción. La adjudicación de 13 millones de mascarillas por entidades de Transportes a la empresa Soluciones de Gestión, relacionada con Aldama, ha sido uno de los delitos probados. Además, ha quedado demostrado que Ábalos recibía 10.000 euros mensuales para gastos fijos y que Claudia Montes y Jéssica Rodríguez, ambas vinculadas al exministro, fueron contratadas en empresas públicas con pagos de alquiler por parte de la trama.
El deterioro de la confianza ciudadana en el sistema político es, según el tribunal, el efecto más grave derivado de las acciones de los acusados
La sentencia incluye otros delitos como el contrato de arrendamiento con opción a compra de un piso en Madrid y propiedades en Marbella y La Línea de la Concepción, Cádiz, entablados por gestiones relacionadas con Air Europa y la concesión de una licencia de hidrocarburos.
Respecto al cumplimiento de las penas, Ábalos cumplirá 16 años y García 15. Aldama, por haber colaborado significativamente con las autoridades, verá suspendida su pena, condicionada a no volver a delinquir, realizar un año de trabajo comunitario y presentar informes de actividad semestrales. Este alivio responde a su contribución en el esclarecimiento de los delitos.
La acusación de la Fiscalía Anticorrupción había propuesto 24 años para Ábalos, 19 y medio para García, y siete para Aldama. Las acusaciones populares, dirigidas por el PP, habían solicitado penas de 30 años para Ábalos y García, quienes permanecen en prisión provisional desde noviembre pasado, y cinco años para Aldama.
Durante el juicio, Ábalos y su exasesor se declararon inocentes, pidiendo su absolución, mientras que Aldama admitió su participación en cohecho pasivo, organización criminal y uso indebido de información privilegiada.
