El secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro, ha expresado su confianza en que el catalán, el gallego y el euskera sean reconocidos como lenguas oficiales de la Unión Europea antes de que el bloque acepte nuevos Estados miembros. El Gobierno español ha solicitado que la oficialidad de estas lenguas se aborde el próximo 22 de septiembre en el Consejo de Asuntos Generales en Bruselas. Esta será la primera ocasión en más de un año en que España plantea esta cuestión a nivel ministerial con los Veintisiete.
En esta oportunidad, España ha presentado la cuestión bajo el epígrafe "lenguas oficiales y ampliación", argumentando que mientras se reconsidera la incorporación de nuevos idiomas por la admisión de países como Albania y Montenegro, aún no se ha reconocido el catalán, el euskera y el gallego, que son lenguas oficiales en un Estado que ya es miembro pleno de la UE.
Al ser cuestionado en Dublín, Sampedro afirmó que España es uno de los principales defensores del proceso de ampliación de la Unión Europea, señalando que la inclusión de nuevos miembros no debe preceder al reconocimiento de las lenguas oficiales españolas.
El reconocimiento de las lenguas que ya son oficiales en un Estado miembro desde hace 40 años es una expectativa para 20 millones de europeos
La inclusión del tema en la agenda no garantiza un debate profundo ni decisiones concretas. Sin embargo, España tendrá unos minutos para manifestar su interés y abrir la puerta a la intervención de otras delegaciones. La última discusión sobre esta solicitud en el Consejo fue en julio de 2025, y desde entonces no se ha incluido por falta de unanimidad.
El Gobierno se ha comprometido a cubrir los gastos adicionales asociados con la oficialidad, estimados en 132 millones de euros anuales, y ha propuesto una implementación gradual a partir de 2027. Pese a estos esfuerzos, algunos Estados miembros aún tienen reservas. Alemania, por ejemplo, insiste en la necesidad de una reforma de los Tratados para asegurar la base legal de dicha oficialidad.
El diálogo bilateral con Alemania, iniciado en busca de una solución aceptable, ha resultado infructuoso hasta la fecha. En mayo pasado, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, se reunió con su homólogo alemán, Johann Wadephul, pero Alemania mantiene sus dudas, principalmente jurídicas.
