El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, ha exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, una mayor transparencia en la gestión de la crisis migratoria en Ceuta. Para Maíllo, es necesario convocar el Consejo de Seguridad Nacional y realizar un "giro estratégico" en las relaciones con Marruecos.
Maíllo ha solicitado que el Gobierno ofrezca información detallada sobre lo que describe como una "crisis humanitaria" ocurrida el 30 de julio, en la que se registró un número significativo de muertos y desaparecidos. En su opinión, una declaración de luto oficial demostraría a las familias marroquíes que no están solas.
La crisis de Ceuta evidencia, según Antonio Maíllo, el desprecio por la vida de su gente manifestado por Marruecos
El coordinador de IU ha señalado agujeros en la relación entre el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y sus homólogos marroquíes, cuestionando si el CNI tiene los mecanismos adecuados para detectar movimientos masivos de personas.
Maíllo critica también la política de "apaciguamiento" hacia Marruecos, considerando que ha sido interpretada como debilidad. Reclama un cambio estratégico en las relaciones bilaterales que implique respeto a los derechos humanos y al derecho internacional.
En cuanto al papel del Rey, Maíllo opina que su presencia en Ceuta es insuficiente. Aunque Felipe VI ha mostrado su apoyo al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, Maíllo cree que su visita sería un signo de claridad en la posición de España respecto a Marruecos.
En el ámbito deportivo, Maíllo ha propuesto excluir a Marruecos de la organización del Mundial de Fútbol de 2030, argumentando que un país que no respeta los derechos humanos no debería acoger eventos de esta magnitud. Sostiene que España y Portugal deben evaluar si Marruecos merece ser parte de la organización del torneo y destaca el apoyo activo que Rabat recibe de Estados Unidos.
