El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha manifestado su "más enérgica queja" a Isabel Perelló, presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), a raíz de comentarios realizados por el juez Juan Carlos Peinado. Estas declaraciones, incluidas en un auto de 84 páginas, sugieren que los agentes encargados de custodiar a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, podrían facilitar su fuga y evadir la acción de la justicia.
Grande-Marlaska ha subrayado que tales afirmaciones suponen "un grave cuestionamiento" de la profesionalidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, las cuales, según él, actúan estrictamente dentro de los límites legales y son una garantía fundamental del Estado de Derecho. El ministro ha criticado que las sospechas del magistrado afecten no solo a los agentes sino también a sus superiores, insinuando que podrían estar emitiendo "órdenes ilegales".
Fernado Grande-Marlaska tacha de graves las acusaciones contra los agentes y sus superiores, instando al CGPJ a tomar medidas adecuadas
El contexto de esta queja está relacionado con la apertura de juicio oral decidida por el juez Peinado, quien ha imputado a Begoña Gómez y a su asesora, Cristina Álvarez, de varios delitos, incluidos tráfico de influencias y malversación de caudales públicos. En este proceso, el juez ha ordenado medidas cautelares como la retirada de pasaportes y la prohibición de salida del país.
Los cargos se basan en la acusación de que, desde la llegada de Pedro Sánchez a altos cargos políticos, se habrían tomado decisiones públicas en favor de ciertos proyectos, beneficiándose de la posición de Gómez. Junto a ellas, el empresario Juan Carlos Barrabés también enfrentará juicio por delitos similares, aunque sin medidas cautelares.
