La plantilla de Renfe está convocada a una nueva jornada de huelga este miércoles, organizada en solitario por el Sindicato Ferroviario, que denuncia lo que considera un "desmantelamiento" del ferrocarril público español. Las críticas se centran en la venta de Renfe Mercancías y el cierre de bases de mantenimiento.
El sindicato también acusa a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de ejercer "presión y chantaje", favoreciendo, según sostienen, a los operadores privados en detrimento del ferrocarril público. Además de la huelga, Sindicato Ferroviario ha convocado una manifestación en la zona de Atocha, frente a las oficinas de Renfe en Madrid, a las 11.30 horas. El sindicato califica de "antidemocrática" la actitud de la dirección de la compañía.
El Sindicato Ferroviario afirma que la dirección de Renfe preside el "peor momento" del ferrocarril y del Grupo Renfe, acusándola de privatizar Renfe Mercancías y vulnerar derechos laborales
Por su parte, Renfe recuerda que la huelga anterior, el 29 de junio, solo obtuvo un seguimiento del 1,83%, al no contar con el respaldo de los sindicatos mayoritarios. Para esta ocasión, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha fijado servicios mínimos del 73% en los trenes de alta velocidad, asegurando la operación de 249 trenes de alta velocidad y larga distancia de los 343 previstos.
En cuanto a los trenes de Cercanías, los servicios mínimos están distribuidos en diferentes franjas horarias, con un 75% del servicio durante las horas punta y un 50% el resto de la jornada. Para la Media Distancia, los servicios mínimos se han establecido en un 66%, garantizando el funcionamiento de 426 trenes sobre los 650 programados.
